Abogado de la familia de Freddy Rincón explica el giro judicial en el caso: Tribunal responsabiliza al bus del MIO
La defensa reveló que un peritaje determinó que el vehículo iba a más de 60 km/h, el doble del límite permitido en el lugar del accidente.
Noticias RCN
06:09 p. m.
El caso por la muerte del exfutbolista colombiano Freddy Rincón tuvo un giro judicial tras el fallo en segunda instancia emitido por el Tribunal Superior de Cali. La decisión concluyó que el bus del sistema de transporte masivo MIO involucrado en el accidente circulaba a una velocidad superior a la permitida, un elemento que resultó determinante en el desenlace fatal.
Felipe Hurtado Cataño, abogado que representa al hermano y a una sobrina de Rincón, explicó que durante el proceso existía un dictamen técnico que reconstruía la dinámica del accidente. “En ese expediente penal reposaba un dictamen pericial de reconstrucción de accidentes que determinaba la velocidad del bus”, afirmó. Según explicó, ese análisis indicaba que el vehículo “iba a una velocidad superior a los 60 kilómetros por hora”.
El peritaje que cambió la interpretación del accidente
De acuerdo con el abogado, tras el accidente ocurrido hace cuatro años la opinión pública asumió inicialmente que la responsabilidad recaía exclusivamente en el exfutbolista. “Inmediatamente ocurre el accidente y todos vimos el video y dijimos que Freddy se pasó el semáforo en rojo”, señaló.
Sin embargo, el proceso judicial incorporó nuevos elementos técnicos. Hurtado explicó que los familiares decidieron iniciar acciones civiles contra el conductor del bus, la empresa operadora y su aseguradora, y para ello contrataron un perito internacional que analizara nuevamente el caso.
“Contratamos un perito internacional para que también calculara la velocidad del vehículo y se pudo probar dentro del proceso de responsabilidad civil”, afirmó. Ese análisis coincidió con el dictamen previo que indicaba que el bus circulaba a una velocidad mayor a la permitida.
Según el abogado, el tribunal analizó si el accidente habría tenido el mismo resultado si el vehículo hubiera respetado el límite de velocidad establecido en la zona. “La pregunta que siempre planteamos fue: si ese bus hubiese respetado el límite de 30 kilómetros por hora, ¿Freddy hubiese fallecido?”, explicó. La conclusión del tribunal fue que “ese exceso de velocidad realmente contribuyó a que Freddy falleciera”.
Responsabilidad compartida en el accidente
El fallo del Tribunal de Cali no atribuye toda la responsabilidad al conductor del bus. Según explicó el abogado, los magistrados concluyeron que existió una participación compartida en el accidente.
“No desconocen que Freddy pasó el semáforo en rojo”, afirmó Hurtado, quien agregó que el tribunal determinó que existe “una coparticipación o concausa dentro del daño”. Es decir, tanto el exfutbolista como el conductor del bus tuvieron participación en el resultado del accidente.
La sentencia declara responsables al conductor del bus, a la empresa operadora y a su aseguradora, quienes deberán indemnizar a las víctimas que presentaron la demanda dentro del proceso civil.
En este caso, la reparación corresponde al hermano y a una sobrina del exfutbolista, quienes fueron los familiares que iniciaron la acción judicial.
Lo que podría pasar ahora en la Fiscalía
Otra de las posibles consecuencias del fallo es la revisión del proceso penal por parte de la Fiscalía. Según el abogado de la familia, la decisión del tribunal contiene conclusiones jurídicas y técnicas que podrían llevar a que el caso sea reabierto.
“La Fiscalía debe decidir si desarchiva el proceso por el delito de homicidio culposo en contra del conductor”, afirmó Hurtado. Si esto ocurre, el ente investigador podría formular imputación e iniciar un proceso penal.
El abogado también aclaró que este tipo de delitos no implica necesariamente una condena automática a prisión. “No quiere decir que se vaya a condenar de manera automática una pena privativa de la libertad”, explicó. Según indicó, en estos casos el juez puede imponer sanciones diferentes a la cárcel.