Admiten tutela contra el desmonte de piezas del Museo Nacional: tendrá que proteger cada obra
También se ordenó al Museo abstenerse de retirar cualquier otro elemento, sin que medien actos administrativos que justifiquen la decisión.
Jorge Leonardo Alzate
01:25 p. m.
El juzgado 24 de familia de Bogotá admitió una tutela presentada por el representante del Pacto Histórico Gabriel Becerra y los colectivos León Zuleta y Revolución en Rosa contra el desmonte de piezas en el Museo Nacional.
En los últimos días, 30 elementos de una exposición fueron retirados, luego de que el presidente Abelardo de la Espriella ordenara al Ministerio de Cultura desaparecer de los lugares públicos cualquier “oda al terrorismo”.
La decisión generó protestas frente a la pinacoteca, durante el fin de semana, y el rechazo de los museos de arte moderno de Colombia y el Consejo Internacional de Museos de Colombia (ICOM).
Juzgado 24 de familia ordenó medidas urgentes para proteger los elementos retirados:
El juzgado admitió también las medidas provisionales que, hasta conocerse una decisión de fondo, obligan al museo a conservar “la totalidad de las piezas retiradas de las exposiciones objeto de controversia en condiciones técnicas adecuadas de custodia y conservación” y abstenerse de “destruirlas, trasladarlas fuera de sus instalaciones, darlas de baja, devolverlas a terceros o alterarlas de cualquier forma”.
Igualmente, el museo tendrá que abstenerse “de retirar, desmontar o intervenir otras piezas de las exposiciones por razón de su contenido, sin que medien actos administrativos que justifiquen tales decisiones”.
Expresiones artísticas de memoria, verdad y reparación gozan de una protección especial:
En el mismo documento, el juzgado 24 de familia advierte que “la Corte Constitucional ha reconocido que las expresiones artísticas asociadas a procesos de memoria histórica, verdad extrajudicial y reparación simbólica de las víctimas no constituyen simples manifestaciones culturales, sino instrumentos constitucionalmente protegidos para la construcción de memoria colectiva, la dignificación de las víctimas y las garantías de no repetición al cumplir una función reparadora, pedagógica, democrática”.
E indicó que, “tales manifestaciones gozan de una protección reforzada, dada su estrecha relación con los derechos fundamentales a la verdad, la memoria histórica, la libertad de expresión artística y la reparación simbólica de las víctimas”.