Adolescente de 14 años sobrevivió aferrado a un árbol durante emergencia por lluvias en Necoclí
El joven fue rescatado por la comunidad de la vereda El Algodón mediante una balsa improvisada.
Noticias RCN
07:54 a. m.
El Urabá antioqueño enfrenta una crisis humanitaria tras seis días consecutivos de lluvias que han dejado 7.500 familias damnificadas, una persona fallecida, tres desaparecidas y la destrucción de infraestructura vital en la región.
La situación se replica en otras zonas del país, particularmente en Córdoba, donde miles de familias también sufren los estragos de las precipitaciones.
El adolescente que sobrevivió aferrado a un árbol
La emergencia más dramática ocurrió en Necoclí, donde Arturo Hernández Flores, un adolescente de 14 años, permaneció toda la noche aferrado a un árbol para evitar ser arrastrado por la corriente.
El joven fue rescatado por la comunidad de la vereda El Algodón mediante una balsa improvisada, convirtiéndose en un símbolo de supervivencia en medio de la tragedia.
De los once municipios que conforman el Urabá, diez han reportado afectaciones significativas. Los más golpeados son San Pedro, San Juan de Urabá y Necoclí. La infraestructura vial ha sufrido daños severos, siendo el colapso del puente Mulatos el más crítico, ya que comunicaba Necoclí con San Juan de Urabá.
Puente Mulatos colapsado y comunidades aisladas
La caída del puente Mulatos ha dejado aisladas a varias comunidades. Municipios como San Juan de Urabá y Arboletes solo pueden comunicarse a través de Montería y vías secundarias que también presentan deterioro por las constantes lluvias. Esta situación complica las labores de atención a los damnificados y el suministro de ayuda humanitaria.
Las autoridades regionales trabajan en la atención de las familias afectadas mientras continúan las precipitaciones. La situación se agrava día tras día, con comunidades enteras bajo el agua y la imposibilidad de transitar por las vías principales de la región.
El balance provisional registra una persona fallecida y tres desaparecidas en Antioquia. Las 7.000 familias damnificadas requieren atención inmediata, mientras el clima no da tregua y las autoridades temen que las cifras aumenten si las lluvias continúan.
La emergencia en Urabá se suma a la crisis que vive Córdoba, configurando un panorama complejo para varias regiones del país que enfrentan los efectos de la temporada de lluvias. Las comunidades rurales son las más vulnerables ante la falta de infraestructura adecuada para enfrentar este tipo de fenómenos climáticos.