Alerta naranja en la Nacional por la irrupción de encapuchados que dicen ser de las disidencias de las Farc
Se presentaron en la sede Bogotá para pedir que evacuaran un edificio en el que pensaban detonar explosivos. La comunidad educativa se negó.
Noticias RCN
03:35 p. m.
La vicerrectoría de la Universidad Nacional, sede Bogotá, se vio obligada a declarar la alerta naranja, la tarde del miércoles 27 de mayo, luego de que un grupo de encapuchados irrumpiera en el campus y amenazara con detonar artefactos explosivos.
Con panfletos y pinturas en las paredes, se identificaron como integrantes de la Unión Clandestina Popular y del Movimiento Bolivariano FARC-EP; lo que causó temor en la comunidad educativa.
“En un primer momento”, advirtió la vicerrectora, Lorena Chaparro, “estas personas solicitaron a la comunidad que se encontraba en un edificio de Aulas de Ciencias Humanas (212) que debía evacuar pues armarían y activarían allí artefactos explosivos”.
Comunidad educativa se negó a cumplir las exigencias de los encapuchados:
Sin embargo, la respuesta de la comunidad educativa fue rodear a los encapuchados y pedirles que se retiraran de manera pacífica. Estudiantes y profesores reclamaron que “ellos eran los responsables del asesinato reciente del estudiante de la Sede Medellín, Mateo Pérez”.
Se refieren al joven periodista y estudiante de Ciencia Política de la Universidad Nacional que, en un cubrimiento para el medio digital “El Confidente”, en Briceño, Antioquia, habría sido secuestrado, torturado y asesinado por integrantes de la estructura criminal 36 de las disidencias de las Farc, al mando de alias Chalá.
Universidad Nacional no puede controlar por sí sola a los vándalos:
Respecto a la intervención de la comunidad educativa en favor de la universidad, la vicerrectoría solicitó a estudiantes, profesores y demás personal “atender las indicaciones del equipo de emergencia, mantener la calma y atender los mensajes de los medios oficiales de la Universidad”.
En septiembre de 2025, tras una oleada de protestas, de las que participaron encapuchados que no forman parte de la comunidad educativa, la entonces vicerrectora, Carolina Jiménez, alertó que la universidad no contaba con “una estrategia interinstitucional” ante los actos de vandalismo y que, por sí sola, no estaba en capacidad de controlarlos.