¿Crisis en las universidades? Preocupa la deserción académica y caída en las matrículas
El abogado y docente Juan David Gómez hizo una radiografía de lo que afecta al sector y qué podría deparar.
Noticias RCN
06:11 p. m.
El sector de educación superior atraviesa una crisis estructural que amenaza principalmente a las universidades privadas, la cual está marcada por la disminución progresiva en el número de estudiantes matriculados, deserción académica y el crecimiento acelerado de la educación virtual.
Juan David Gómez, abogado y profesor con 20 años de experiencia en la Universidad Externado de Colombia, advirtió en Noticias RCN que el panorama es preocupante debido a múltiples factores.
¿A qué se debe la deserción en las universidades?
Mencionó que parte del problema que están teniendo las universidades en este momento es el efecto de la baja de natalidad. En ese orden de ideas, el fenómeno demográfico representa un desafío creciente.
Si bien los estudiantes que están ingresando en este tiempo a las universidades tienen 17 años en promedio (nacidos en 2009), causa preocupación que el país cuente con una baja de natalidad que sigue en esa tendencia de cara a los próximos años.
Por otro lado, la competencia de la educación virtual agrava la situación. “Ha habido una baja en las matrículas condicionada también por el fortalecimiento de modelos de educación virtual”, precisó Gómez al mencionar que las instituciones europeas, especialmente españolas, están ganando participación significativa en el mercado nacional de educación superior a distancia.
¿Cómo compaginar la educación presencial con la remota?
Ahora bien, ¿cómo se pueden solucionar estas dificultades? Para enfrentar esta crisis, el docente propuso que haya políticas de fortalecimiento en la educación privada.
El académico puso sobre la mesa una reingeniería financiera como solución. Su propuesta, entonces, busca la generación de recursos alternos a las matrículas para garantizar la sostenibilidad.
También mencionó que se debe fortalecer la oferta virtual, mejorar la comunicación con jóvenes a través de redes sociales y desarrollar fuentes de ingreso complementarias.
“La virtualidad, nos guste más o nos guste menos, es una realidad que llegó para quedarse”, concluyó.