Esta es la alternativa para que más de 500.000 estudiantes regresen a las aulas en un par de semanas tras el terremoto
La emergencia educativa obliga a buscar soluciones rápidas y seguras en las regiones más afectadas.
Noticias RCN
10:42 a. m.
El terremoto de magnitud 7.4 registrado el 10 de agosto dejó una emergencia educativa que se extiende por varias regiones de Colombia. Ante los daños en cerca de 2.000 sedes, una fundación propone instalar estructuras modulares para evitar que el regreso a clases dependa de reconstrucciones que podrían tardar años.
Los daños en los colegios afectan a miles de estudiantes
Cifras del Ministerio de Educación, con corte al 18 de agosto, indican que entre 400.000 y 500.000 alumnos resultaron afectados por la destrucción o el cierre preventivo de instituciones. El balance inicial incluye 1.631 sedes averiadas en 19 departamentos, con mayor impacto en Chocó, Valle del Cauca, Tolima y Risaralda.
El panorama plantea un desafío adicional para las autoridades: garantizar la continuidad de las clases mientras avanzan las evaluaciones técnicas, las licitaciones y las obras definitivas. La reconstrucción de un colegio convencional puede tardar entre tres y cinco años, según la Fundación Social Alberto Merani.
Como respuesta provisional, la organización plantea desplegar aproximadamente 2.000 “Megaulas”. Se trata de estructuras geodésicas ensamblables en pocas semanas y con capacidad para recibir hasta 250 estudiantes simultáneamente.
Alejandro de Zubiría, director de la fundación, explicó que estos espacios deberían ubicarse prioritariamente en los municipios donde más alumnos perdieron sus salones. Según las estimaciones presentadas, el costo por metro cuadrado podría ser entre 20 % y 30 % menor frente a la construcción tradicional.
El reto va más allá de levantar estructuras
La iniciativa no busca reemplazar la reconstrucción de los colegios, sino funcionar como una solución de transición. Dentro de las aulas temporales también se propone aplicar un modelo que organice a los estudiantes por competencias, facilitando la integración de menores con distintos niveles de aprendizaje.
La disponibilidad de terrenos, las licencias y los procedimientos administrativos aparecen entre los principales obstáculos. Por esa razón, la fundación solicitó al Gobierno evaluar mecanismos extraordinarios de contratación y coordinar las donaciones privadas destinadas a la recuperación escolar.
Las estructuras también podrían utilizarse como centros de acopio, puntos para entregar ayudas o espacios comunitarios durante futuras contingencias. Su implementación, sin embargo, dependerá de que cumplan los requisitos de seguridad y cuenten con una planificación previa.
"La iniciativa no debería entenderse como un sustituto de la reconstrucción de los colegios destruidos. Su posible interés estaría precisamente en otra función: servir como infraestructura de transición mientras se evalúan los edificios afectados y se ejecutan las obras definitivas", concluyó Alejandro de Zubiría, director de la Fundación Social Alberto Merani.