Angustia en Cúcuta y Bucaramanga por la búsqueda de familiares tras los terremotos en Venezuela
En ambas ciudades miles de familias permanecen en alerta mientras esperan noticias de sus seres queridos.
Noticias RCN
12:03 p. m.
La frontera colombo-venezolana vive horas de tensión y solidaridad luego de los dos terremotos de magnitud 7,1 y 7,5 que sacudieron Venezuela este miércoles.
En Norte de Santander, especialmente en Cúcuta, miles de familias permanecen en alerta mientras esperan noticias de sus seres queridos al otro lado de la frontera. Al mismo tiempo, autoridades locales y organizaciones humanitarias han comenzado a organizar campañas de recolección de ayudas para los damnificados.
Solidaridad en Cúcuta tras terremotos en Venezuela
En el puente internacional Simón Bolívar el tránsito se mantiene con normalidad, pero ya se observan gestos de apoyo. Asociaciones de migrantes venezolanos instalaron puntos de acopio en el centro de la ciudad, entre la avenida sexta y séptima, para recibir alimentos y ropa.
La Cruz Roja Colombiana también habilitó canales de ayuda y búsqueda de desaparecidos a través del correo rcf@cruzrojacolombiana.org y la línea de WhatsApp 321 213 9525.
Las alcaldías y la Gobernación de Norte de Santander evalúan abrir más centros de acopio para facilitar la entrega de frazadas, alimentos y ropa. Aunque el puente Francisco de Paula Santander permanece cerrado, la medida obedece a reparaciones por daños previos de las lluvias y no a los sismos.
Angustia de venezolanos en Bucaramanga
En Bucaramanga, la comunidad venezolana enfrenta la incertidumbre de no poder comunicarse con sus familias. Muchos acudieron al consulado de Venezuela en busca de información, pero la atención es limitada.
“Pasé cinco horas sin saber de mi mamá en Caracas. La comunicación es intermitente y muchos tuvieron que dormir fuera de sus casas por las grietas en las viviendas”, afirma Keisy Sabrina en conversación con Noticias RCN.
Las autoridades locales confirmaron la instalación de un Puesto de Mando Unificado (PMU) para coordinar con el Gobierno Nacional y evaluar el envío de alimentos y medicinas hacia Venezuela. La situación se agrava por hospitales colapsados y la falta de electricidad en varias zonas del vecino país, lo que dificulta el rescate de personas atrapadas bajo los escombros.