Así fue como el alcalde de Cali, Alejando Eder, sobrevivió al ataque a las Torres Gemelas 11-S
Un retraso en el metro le salvó la vida al alcalde. Una de las torres cayó sobre el edificio en el que trabajaba.
Yhonay Díaz
08:47 p. m.
A 25 años de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, el alcalde de Cali, Alejandro Eder, compartió su testimonio como sobreviviente de aquella tragedia que cambió el rumbo de su vida.
Eder trabajaba frente a las Torres Gemelas en Nueva York y un retraso en el metro lo salvó de estar en la zona cero en el momento del impacto.
Yo trabajaba al frente de las Torres Gemelas y yo estaba en el tren rumbo a la Torre Sur, que era donde yo me bajaba, que fue la primera en colapsar.
El retraso que le salvó la vida al alcalde de Cali el 11-S
En ese momento, Eder se encontraba a dos estaciones de su destino, en la calle 14, cuando a las 8:45 de la mañana el primer avión impactó contra las torres. "Paran el tren, no nos dicen por qué, como suele pasar en Nueva York”.
Preocupado por llegar tarde a una reunión programada para las 9:00 de la mañana, Eder salió del metro y caminó por la Quinta Avenida.
Cuando salí del tren vi las dos torres quemándose. Al preguntar a una señora qué había pasado, me dijo que un avión de American Airlines se había estrellado contra los edificios (…) dije, esta mujer está loca, voy a llegar tarde a mi reunión y seguí caminando hacia las torres.
El edificio en el que trabajaba el alcalde Alejandro Eder quedó sepultado por las Torres Gemelas
Sin comprender la magnitud del evento, Eder se dirigió hacia su lugar de trabajo. En aquella época no había celulares con cámaras, por lo que entró a una farmacia, compró una cámara desechable y comenzó a fotografiar el incendio en las torres.
Minutos después presenció el colapso de la primera torre. "Colapsa encima del edificio donde yo trabajaba (…) Me acuerdo pensar, si acabamos y todo el mundo con la que yo trabajaba".
Afortunadamente, ninguno de sus compañeros perdió la vida. "Duré hasta la medianoche sin poder comunicarme con nadie, ni siquiera con mi familia. No había celulares, el celular no servía, no había internet en el teléfono”.
"Ese día yo pensé, tenía 29 años y me di cuenta que la vida es demasiado corta para uno no hacer lo que le pide el corazón". Solo dos días después, el 13 de septiembre, Eder presentó su renuncia como banquero.
"Mi jefe me dijo, pinche Eder, ¿cómo te vas a ir, güey? No tenemos edificio, no tenemos nada", se quedó unos meses más y regresó a Colombia en abril de 2002.