Así quedó registrado el avistamiento de un oso andino con su cría en las montañas de La Calera
Por medio de las cámaras trampa, las autoridades pudieron tener imágenes de ambos animales.
Noticias RCN
06:55 a. m.
La presencia de un oso andino y su cría quedó confirmada en las zonas altas de La Calera, luego de varios meses de seguimiento realizado por la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR).
El hallazgo fue posible gracias a cámaras trampa instaladas para verificar un reporte realizado por habitantes de la zona.
Oso andino no representa peligro
Los equipos fueron ubicados el pasado 13 de junio por profesionales de la CAR, quienes buscaban establecer cómo son utilizados estos espacios por la fauna silvestre, además de analizar la conectividad ecológica y la disponibilidad de alimento.
La revisión efectuada el 31 de julio permitió identificar los ejemplares en imágenes captadas a unos 3.200 metros sobre el nivel del mar.
El registro evidencia que el oso de anteojos continúa utilizando sectores altos y conservados de la montaña, donde encuentra condiciones apropiadas para desplazarse y alimentarse.
Aunque el hallazgo representa una señal de la presencia de esta especie en el territorio, la CAR advirtió sobre algunos factores de presión. Entre ellos está el tránsito ocasional de perros por los mismos corredores naturales empleados por el oso.
El llamado a la ciudadanía para reportar avistamientos
La entidad también aclaró que, hasta el momento, no hay pruebas que permitan relacionar a estos ejemplares con los presuntos ataques a ganado reportados previamente por habitantes del sector.
La CAR señaló que el caso refleja los retos que enfrenta la conservación de los ecosistemas de alta montaña ante el crecimiento de las actividades agrícolas y la expansión de zonas suburbanas. Según la entidad, conservar estos espacios resulta clave para mantener los corredores naturales que permiten el desplazamiento de especies como el oso andino.
Magdala Iregui, directora técnica de Biodiversidad de la CAR, explicó que el registro demuestra que estos ecosistemas todavía forman parte del territorio utilizado por la especie.
Sin embargo, advirtió que la cercanía de las actividades humanas puede incrementar los encuentros entre la fauna y las comunidades, por lo que insistió en la importancia de planificar el crecimiento urbano y rural.