Así se alista el helicóptero del ARC Simón Bolívar para volar rumbo a la Antártida
Mientras el buque permanece fondeado frente a Punta Arenas, la tripulación avanza en el mantenimiento programado del ARC 229.
En medio de las bajas temperaturas del extremo sur del continente, el helicóptero ARC 229 se convierte en uno de los protagonistas de la travesía del ARC Simón Bolívar hacia la Antártida.
Aunque el buque aún no ha recibido autorización para atracar en el puerto de Punta Arenas, las labores a bordo continúan sin pausa, especialmente en lo relacionado con el alistamiento técnico de la aeronave.
El helicóptero acompañará la misión al continente blanco y será fundamental para las operaciones aéreas en una de las regiones más exigentes del planeta, por lo que su preparación resulta prioritaria.
Así se alista el helicóptero del ARC Simón Bolívar para volar rumbo a la Antártida
A bordo del ARC Simón Bolívar, el helicóptero ARC 229 es sometido a un mantenimiento programado, una inspección periódica que se realiza cada 25 horas de vuelo o cada 30 días calendario, con el objetivo de garantizar su aptitud técnica y operativa.
Las labores comienzan en la cubierta de vuelo y continúan en el hangar del buque, donde el personal especializado ejecuta una revisión minuciosa de cada componente.
Entre los procedimientos adelantados se encuentra la lubricación del rotor principal, realizada con una grasa específica recomendada por el fabricante, una tarea clave para el correcto funcionamiento de la aeronave.
Otro de los puntos centrales del mantenimiento es la inspección de control de corrosión en la estructura, particularmente en el tailboom, con el fin de prevenir afectaciones derivadas del ambiente marítimo y de las condiciones extremas que se enfrentarán en la Antártida.
El sistema eléctrico también es objeto de revisión detallada. Técnicos avionistas realizan chequeos operacionales de todos los circuitos y equipos, incluyendo las luces especiales que permiten el uso de lentes de visión nocturna, indispensables para misiones aéreas en escenarios de baja visibilidad.
¿Para qué realizan el alistamiento del helicóptero?
Estas labores, que se desarrollan incluso en altamar, reflejan la capacidad operativa de la Aviación Naval, que durante décadas ha perfeccionado sus procedimientos para mantener aeronaves en óptimas condiciones en entornos marítimos.
El objetivo es anticiparse a cualquier eventualidad durante la travesía y asegurar que el helicóptero pueda cumplir cada una de las misiones asignadas.
Una vez finalizado el mantenimiento, se realiza una inspección final, en la que se verifica que todas las tareas se hayan ejecutado conforme a las recomendaciones del fabricante y a la normativa nacional e internacional vigente.
Solo después de esta validación, el ARC 229 queda listo para operar.
Así, mientras el ARC Simón Bolívar permanece fondeado frente a Punta Arenas, el helicóptero que lo acompaña avanza en su preparación para convertirse en una herramienta clave durante la expedición hacia el continente blanco, donde cada vuelo será decisivo.