Bogotá presenta su estrategia para prevenir el acoso callejero en parques de la ciudad
Con distintas herramientas pretenden sensibilizar a los bogotanos sobre qué conductas pueden considerarse acoso.
Jorge Leonardo Alzate
03:31 p. m.
Para garantizar el derecho de todos y todas a disfrutar del espacio público, las secretarías de la Mujer y Seguridad, junto al Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD), presentaron su nueva estrategia para prevenir el acoso callejero en parques de Bogotá.
La iniciativa consiste en instalar material pedagógico, afiches y figuras de tamaño real, para sensibilizar a las personas sobre las conductas que pueden considerarse acoso sexual, prevenirlas y compartir las rutas de atención con víctimas o testigos.
Lo que pretenden las distintas entidades del distrito, al sumar esfuerzos, es hacer de los parques lugares seguros para todo aquel que se apasione por el deporte y la recreación. Especialmente, las mujeres.
El acoso callejero tiene distintas formas:
En los afiches, que ya han empezado a instalarse en los parques de la ciudad, se alerta a los visitantes: “si me miras, si me tocas, si me silbas, si me haces gestos, si me dices cosas, es acoso”.
Son al menos siete los comportamientos a evitar, pero todos coinciden en algo: no fueron solicitados, sexualizan a la víctima y generan incomodidad. En un código QR impreso en los elementos de la campaña se enumeran uno a uno:
“1. Miradas intensas, insistentes, que desvisten o escanean alguna parte del cuerpo o todo, 2. Gestos obscenos con las partes íntimas, la boca o las manos, 3. Comentarios o piropos que hacen alusión al físico de la persona e incorporan contenido sexual, 4. Silbidos, chasquidos o sonidos, 5. Exhibicionismo o tocamientos indebidos en la calle, 6. Persecuciones, acercamientos o roces y 7. Tomar fotos o videos de otras personas sin su consentimiento”.
¿Cómo actuar frente a situaciones de acoso?
De ser víctima de acoso, la campaña recomienda buscar protección en un lugar seguro, pedir apoyo del personal de seguridad o autoridades en el área y comunicarse con la línea Púrpura o la línea de emergencias 123.
En caso de ser testigo, se hace un llamado a aplicar la estrategia de las 3A: acompañar a la víctima, alertar a otros sobre la situación que enfrentan y activar los canales de atención. Bajo ninguna circunstancia debe minimizarse la situación, culpar a la víctima, exponer a alguien sin su consentimiento o enfrentar el hecho de manera violenta.
Además, las autoridades son claras: “Una mirada o un comentario en la calle no reconoce atributos de las personas, genera zozobra, intimidación y miedo”. No se puede “suponer que los comentarios, miradas o silbidos” van a ser bien recibidos por otros.