Imágenes | Borracho al volante desató caos al intentar evitar un retén en Bucaramanga
El conductor huyó en contravía para evadir a la autoridad y terminó causando millonarios daños en el sector de Cabecera.
Valentina Bernal
07:10 p. m.
Una maniobra irresponsable y peligrosa estuvo a punto de convertirse en una tragedia mayor en Bucaramanga.
Un conductor, que aparentemente se encontraba en estado de embriaguez, intentó evadir un retén de tránsito y terminó desatando una serie de accidentes que causaron graves afectaciones en un barrio de la ciudad.
El hecho se registró sobre la carrera 36, en el sector de Cabecera, donde dos locales comerciales resultaron con sus fachadas completamente destruidas.
Borracho al volante desató caos al intentar evitar un retén en Bucaramanga
De acuerdo con lo conocido, el conductor se encontró con un retén de tránsito. En lugar de detenerse ante la autoridad, decidió realizar una maniobra extrema para evitar el control, retrocediendo en contravía y a toda velocidad.
Fue durante esa huida cuando el vehículo perdió el control y terminó estrellándose contra los locales comerciales. La fuerza del impacto destruyó vidrios, infraestructura y causó daños que hoy mantienen a los negocios cerrados, afectando directamente su operación y sus ingresos.
¿Quién responde?: esto dicen los dueños de los locales afectados por el conductor borracho
Los propietarios de los locales aseguraron que el responsable no ha respondido por los daños ocasionados. Según relataron, el conductor abandonó el lugar tras el accidente y dejó a sus padres al frente de la situación, sin que hasta el momento se haya logrado una conciliación.
No, el irresponsable que se estrelló contra los locales ha salido por la tangente del tema y no ha respondido por nada.
Otro de los testimonios detalla cómo ocurrió el accidente y la falta de respuesta posterior por parte del responsable, pese a que el vehículo contaba con seguro.
El accidente había un retén y para evitarlo retrocedió a toda marcha todo lo que le daba el carro y se estrelló contra los locales, pero el carro estaba asegurado, pero no llegamos a hacer una conciliación con él, que fue el responsable, pero él se fue de aquí donde ocurrió el accidente y dejó a los papás a cargo de lo que ocasionó y no llegamos a hacer ninguna conciliación con ellos y por el momento no hay ninguna conciliación ni nada. Nadie ha respondido por nada de los daños ocasionados.
Las pérdidas económicas son altas. Cada vidrio destruido tiene un valor aproximado de tres millones de pesos, a lo que se suma el daño en la infraestructura, calculado en cerca de dos millones de pesos adicionales.
A esto se agregan las pérdidas por los días en los que los negocios han tenido que permanecer cerrados, sin posibilidad de facturar.
Más o menos el precio es tres millones cada vidrio y la infraestructura más o menos otros dos millones, más el daño pues de tener cerrados los negocios, de no poder facturar durante esos días.
Los emprendedores indicaron que, ante la falta de una solución inmediata, se vieron obligados a buscar alternativas por su cuenta para garantizar la seguridad de los establecimientos.
Hasta el momento pues los papás quedaron a cargo de la situación. Les dijimos que por favor nos ayudaran a solucionar la inmediatez, que era la seguridad, y nos dijeron que el seguro del carro respondía. Nosotros todavía no nos hemos podido comunicar porque hasta hoy lunes nos pueden atender y pues desafortunadamente ellos no nos dieron la solución de inmediata.
Ante la urgencia, varias empresas bumanguesas han ofrecido apoyo solidario para ayudar a reponer los vidrios y permitir que los negocios puedan retomar sus actividades.