Ladrones se iban de compras con las tarjetas que les robaban a las víctimas que drogaban en Ibagué
Tres miembros de la banda Los Benza fueron enviados a la cárcel.
Nicolás Martínez Sánchez
02:45 p. m.
Cayeron Los Benza, una banda dedicada al hurto de personas mediante el suministro de estupefacientes. Los criminales dormían a las víctimas, robaban las tarjetas de crédito y luego se iban de compras.
La investigación de la Fiscalía permitió identificar a tres presuntos miembros: Cristian Manuel Peña Álvarez o ‘Juanito’, Mateo Nicolás Infante Linares o ‘Mateo’ y Jhon Sebastián Mora Vargas o ‘Calvo’.
El modus operandi de cada uno
Al parecer, esta estructura operaba en Ibagué y el modus operandi consistió en darles sustancias a las víctimas para que, sin levantar sospechas, quedaran en un estado de indefensión y así poder dejarlas sin dinero.
‘Juanito’ supuestamente se encargaba de contactar a las personas por redes sociales o aplicaciones de citas. A medida que la conversación avanzaba, se ganaba la confianza para concretar encuentros en la capital tolimense.
Uno de estos crímenes quedó registrado el 5 de febrero, cuando durante la cita, este hombre presuntamente le dio una bebida a la víctima que contenía sustancias tóxicas.
Robos fueron millonarios
Acto seguido, habrían actuado alias Calvo e Infante. Su rol supuestamente era el de entrar a las habitaciones o sitios privados en donde se llevaban a cabo los encuentros con el propósito de llevarse las pertenencias y tarjetas bancarias.
Con el caso puntual de febrero, las autoridades precisaron que el robo fue mayor a los 21 millones de pesos. Otro crimen se dio bajo el mismo accionar y fue de $25 millones, incluyendo un vehículo.
Lo que delató a Los Benza fueron las cámaras de seguridad de las tiendas en donde gastaron el dinero de las tarjetas y los registros telefónicos que los mostraban como responsables de las compras.
A los tres los imputaron con los delitos de concierto para delinquir, hurto calificado y agravado, hurto por medios informáticos y transferencia no consentida de activos. No los aceptaron y un juez los envió a la cárcel.
“Los dos hechos que se pudieron determinar están relacionados con una modalidad de actuación coordinada mediante la generación de confianza con las víctimas y aprovecharse del estado de indefensión por el suministro de las sustancias psicotrópicas”, enfatizó la fiscal.