Cayó ‘La Abuela’, la adulta mayor que lideraba una red criminal que inundaba de drogas Caldas y Antioquia
Las autoridades desarticularon la banda ‘Los Diablos’, señalada de operar en varios municipios con un sistema de venta de drogas a domicilio.
Noticias RCN
09:16 p. m.
Detrás de una de las redes de microtráfico más activas entre Caldas y Antioquia estaba una figura que rompía con los estereotipos del crimen organizado; se trata de una mujer de 65 años, conocida como alias La Abuela, señalada de liderar la estructura delincuencial ‘Los Diablos’.
Su captura, junto a la de otros nueve presuntos integrantes de la banda, se logró tras una ofensiva coordinada que incluyó trece diligencias de allanamiento en Medellín, Supía y Riosucio.
Las autoridades apuntan a que esta organización no solo distribuía estupefacientes, sino que también estaba vinculada a una cadena de delitos conexos que afectaban la seguridad en la región.
Adulta mayor era la cabecilla de la peligrosa banda ‘Los Diablos’
Según las investigaciones, ‘Los Diablos’ operaban como uno de los principales motores de las actividades ilícitas en los municipios de Riosucio y Supía, donde habrían consolidado una red que generaba ingresos mensuales cercanos a los 30 millones de pesos.
Estas ganancias provenían principalmente del tráfico de drogas, pero también de hechos como hurtos, agresiones personales e incluso homicidios.
En el centro de esta estructura se encontraba ‘La Abuela’, quien, de acuerdo con las autoridades, no solo lideraba el grupo, sino que coordinaba las operaciones y mantenía conexiones estratégicas con otros territorios.
Su rol incluía asegurar el abastecimiento de sustancias ilícitas mediante vínculos con los departamentos de Cauca y Antioquia, lo que permitía sostener el flujo constante de droga hacia las zonas de distribución.
Así funcionaban ‘Los Diablos’ y estas eran sus rutas de venta de drogas
En organización había una estructura jerárquica definida. Había cabecillas, coordinadores, proveedores, expendedores y colaboradores, cada uno con funciones específicas dentro del engranaje criminal.
Este nivel de organización facilitaba tanto el transporte como la comercialización de los estupefacientes.
La ruta del narcotráfico iniciaba en Santander de Quilichao, en el Cauca, desde donde la droga era trasladada hacia Medellín. Posteriormente, era distribuida en Riosucio, donde el grupo había establecido puntos estratégicos de expendio. Entre ellos se destacan sectores como La 72, el centro del municipio, la salida hacia Anserma y la vereda Sipirra.
Uno de los elementos que llamó la atención de los investigadores fue el sistema de comercialización. La organización implementaba ventas a domicilio mediante llamadas telefónicas, lo que les permitía operar con mayor discreción y ampliar su alcance en el mercado local.
El operativo que permitió desarticular esta red dejó además importantes incautaciones. Durante los allanamientos se decomisaron dos escopetas, una pistola calibre 9 milímetros, munición de diferentes calibres, cerca de 3.000 gramos de marihuana, 480 gramos de base de coca y ocho teléfonos celulares que, según las autoridades, serían clave para avanzar en las investigaciones.