Turistas caían inconscientes y despertaban sin dinero: así desmantelaron a los responsables en Medellín
Los contactaban por aplicaciones de citas, los intoxicaban y luego saqueaban todo.
Valentina Bernal
05:12 p. m.
Una operación de la Policía Nacional permitió desarticular una estructura delincuencial señalada de cometer hurtos contra turistas nacionales y extranjeros en Medellín, bajo una modalidad que combinaba engaño, suministro de sustancias psicotrópicas y despojo sistemático de dinero y objetos de alto valor.
El grupo, según la investigación, utilizaba aplicaciones digitales de citas para identificar a sus víctimas, principalmente turistas, con quienes establecían contacto previo antes de concretar encuentros en hoteles y apartamentos de renta corta.
Una vez allí, en medio de la confianza dejaban a las víctimas inconscientes y sin control sobre sus pertenencias ni sus cuentas bancarias.
Cayó red que engañaba y robaba turistas en Medellín a través de aplicaciones de citas
La Policía Nacional logró la captura de cuatro personas por orden judicial, señaladas de integrar una red dedicada al hurto mediante el suministro de sustancias que dejaban a las víctimas en estado de indefensión.
Como resultado de las diligencias, se materializaron tres capturas por el delito de hurto calificado y agravado, y una captura adicional por el delito de hurto por medios informáticos y semejantes.
De acuerdo con los hallazgos investigativos, los hoy capturados presuntamente se dedicaban a seleccionar cuidadosamente a sus víctimas a través de aplicaciones digitales de citas.
El enfoque estaba dirigido principalmente a turistas extranjeros y nacionales, a quienes contactaban para luego concretar encuentros en inmuebles de renta corta, como hoteles y apartamentos.
Modus operandi de la banda que engañaba por aplicaciones a turistas en Medellín
Una vez logrado el encuentro, compartían bebidas alcohólicas y se ganaban la confianza de las víctimas.
Posteriormente, presuntamente les suministraban sustancias psicotrópicas que provocaban la pérdida del conocimiento, lo que facilitaba el acceso a pertenencias personales, dispositivos electrónicos y cuentas bancarias, desde las cuales realizaban transacciones fraudulentas y compras no autorizadas.
Uno de los casos documentados ocurrió el 8 de enero de 2025, cuando un ciudadano de nacionalidad australiana denunció haber conocido a una mujer por medio de una aplicación de citas.
Tras establecer contacto, se reunió con ella en un inmueble de renta corta. Durante el encuentro, compartieron bebidas embriagantes y, luego de ganarse su confianza, la mujer presuntamente le suministró una sustancia psicotrópica que le ocasionó la pérdida del conocimiento.
Según la denuncia, mientras permanecía inconsciente, la mujer, en compañía de otro de los hoy capturados, habría realizado transacciones y compras fraudulentas por un valor cercano a los 180 millones de pesos, además de hurtar elementos personales avaluados en aproximadamente 20 millones de pesos.
Relato de las víctimas de esta banda que robaba turistas en Medellín
Otro hecho se registró el 19 de abril de 2025, cuando dos ciudadanos de nacionalidad estadounidense fueron víctimas de la misma modalidad.
De acuerdo con su relato, conocieron a una mujer a través de una aplicación de citas, quien manifestó que acudiría al encuentro acompañada de dos amigas. La reunión se llevó a cabo en un inmueble de renta corta ubicado en el barrio El Poblado.
Durante el encuentro, las mujeres compartieron bebidas alcohólicas con las víctimas y, tras generar un ambiente de confianza, presuntamente les suministraron una sustancia psicotrópica que les ocasionó la pérdida del conocimiento.
Posteriormente, les habrían sustraído aproximadamente 40 millones de pesos mediante transacciones bancarias, además de objetos personales avaluados en otros 40 millones de pesos, para un total cercano a 80 millones de pesos.
Las investigaciones permitieron establecer que una de las capturadas sería la encargada de suministrar la sustancia psicotrópica, mientras que otras integrantes del grupo cumplían funciones específicas de contacto, acercamiento y seducción de las víctimas.
El objetivo era acceder a los lugares donde se hospedaban los turistas y ejecutar los hurtos sin resistencia, aprovechando el estado de indefensión provocado por las sustancias.