Atado de manos en un río: así logró escapar militar francés secuestrado por las disidencias
El ciudadano había sido retenido por el grupo armado en agosto pasado mientras se desplazaba en carretera, por el departamento de Nariño.
Noticias RCN
08:24 a. m.
El 6 de septiembre José Melo Charry, soldado de la Legión Extranjera francesa, iba a cumplir un mes como rehén de las disidencias de las Farc.
Militar de la Legión Extranjera logró escapar de las disidencias
El ciudadano, de nacionalidad colombiana, había sido retenido por el grupo armado en agosto pasado mientras se desplazaba en carretera, por el departamento de Nariño junto a una mujer que horas después, fue liberada.
Los disidentes tomaron la determinación de privarlo de la libertad luego de percatarse que hacía parte del cuerpo de élite.
Hace algunos días logró escapar de los criminales y una fuente militar reveló minuciosos detalles del plan que Melo Charry implementó para librarse del grupo armado.
Todo inició cuando el militar colombiano pidió a uno de sus secuestradores que le brindara el espacio para hacer sus necesidades y lo movilizaron a una zona en la maleza alejada del campamento.
Una vez allí, forcejeó con el secuestrador, lo inmovilizó y le quitó el fusil. Como pudo, se retiró de la zona y atado de manos, saltó a un río para poder liberarse.
Durante cuatro días caminó sin rumbo por los Andes, zona en la que operan los grupos armados que se dedican al narcotráfico, y el pasado 5 de septiembre llegó a una estación de la Policía Nacional.
Según el relato conocido por la AFP, logró escapar escondiéndose por las noches en los árboles, evadiendo cualquier posibilidad de ser visto por las motocicletas que recorrían la zona y ocultándose en las rocas.
En su fuga comió en la casa de unos campesinos, temiendo que estos pudieran dar aviso de su paradero a los guerrilleros y logró comunicarse por teléfono con sus familiares. Asimismo, avisó a las autoridades que se encontraba caminando por las montañas en busca de su libertad.
Melo Charry estuvo atado de pies, manos y cuello durante el tiempo que estuvo retenido. Para los guerrilleros era un "pez gordo".
Esto teniendo en cuenta que los grupos armados han empleado el secuestro de militares, políticos y extranjeros para financiarse o para el canje de prisioneros.
Por ahora se sabe que se encuentra bien, las fuerzas militares lo trasladaron en helicóptero para recibir la atención médica necesaria y actualmente cuenta con protección para evitar posibles represalias por su fuga.