Conservadores cierran filas y se suman por unanimidad a la campaña de Paloma Valencia
Con una decisión unánime, el Partido Conservador oficializó su respaldo a Paloma Valencia como candidata presidencial.
Yhonay Díaz
12:09 p. m.
En una movida que redefine el tablero político de cara a las elecciones presidenciales, el Partido Conservador anunció de manera unánime su respaldo a la candidatura de Paloma Valencia.
La decisión se fue anunciada por el director de la colectividad, Efraín Cepeda, tras una reunión que se llevó a cabo este 15 de abril.
El anuncio se produce en un momento clave, cuando las fuerzas políticas buscan consolidar apoyos y estructuras territoriales que les permitan fortalecer su aspiración al poder.
El Partido Conservador se sumó a la campaña de Paloma Valencia
El Partido Conservador ha tomado una decisión por unanimidad, y es acoger como nuestra candidata a la senadora Paloma Valencia, a la Presidencia de la República. A partir de este momento, el Partido Conservador tiene candidata oficial.
De acuerdo con Cepeda, la decisión fue adoptada sin fisuras dentro del directorio conservador, lo que convierte a Valencia en la candidata oficial del partido a la Presidencia de la República.
El director del partido enfatizó que congresistas, diputados, concejales, dirigentes regionales y bases conservadoras deben alinearse con esta candidatura y trabajar activamente en su promoción.
“Expresamos a nuestra militancia que esa decisión del directorio es ley para nuestros militantes y nos debemos poner al servicio de la candidata Paloma Valencia”, dijo Cepeda”.
Así tomó el Partido Conservador la decisión de sumarse a Paloma Valencia
El partido insistió en que el conservatismo no está dando un giro, sino reafirmando una postura que, según sus líderes, ha sido coherente en los últimos años.
El Partido Conservador no llega a este proyecto, se mantiene donde siempre ha estado, del lado de las mismas luchas que hemos dado junto a Paloma y su partido durante los últimos años.
El respaldo unánime reduce el margen de disidencias internas, un factor que históricamente ha debilitado a los partidos tradicionales en procesos electorales.
En esta ocasión, el mensaje es de disciplina; la colectividad cierra filas y se compromete con una sola aspiración presidencial.