Nueva cúpula militar enfrenta estos retos críticos de seguridad en Colombia
Entre las prioridades señaladas está la revitalización de la inteligencia militar proveniente de Estados Unidos e Israel.
El presidente Abelardo de la Espriella anunció la conformación de la nueva cúpula de las Fuerzas Militares, encabezada por el general Eric Rodríguez Aparicio como comandante general.
Rodríguez, quien había sido retirado meses atrás durante el gobierno de Gustavo Petro tras denunciar presuntas irregularidades en el trato con comunidades en zonas de influencia guerrillera, regresa ahora para liderar todas las ramas militares.
A su lado estarán el general Carlos Carrasquilla como jefe de Estado Mayor Conjunto, el general José Bertulfo Soto al frente del Ejército Nacional, el brigadier general Rodolfo Morales Franco como segundo comandante del Ejército, el mayor general Juan Martínez Sosa en la Fuerza Aeroespacial —que anunció volverá a llamarse Fuerza Aérea— y el vicealmirante Jaime Pinilla como comandante de la Armada.
¿Cuáles son los retos que enfrentará la nueva cúpula militar?
La nueva cúpula militar deberá enfrentar un panorama complejo: ataques con drones cargados de explosivos, secuestros, extorsiones y confinamientos masivos en departamentos como Norte de Santander, Cauca, Chocó, Bolívar y Antioquia.
Los grupos armados ilegales han consolidado el uso de tecnología para expandir su control territorial, lo que ha provocado desplazamientos y temor en comunidades rurales. Además, persiste el desafío del narcotráfico, con debates abiertos sobre fumigación aérea y sustitución de cultivos ilícitos.
Inteligencia y modernización de la Fuerza Pública
Entre las prioridades señaladas está la revitalización de la inteligencia militar, con la incorporación de técnicas modernas y equipos provenientes de aliados como Estados Unidos e Israel.
También se busca fortalecer el espíritu de combate y garantizar la protección de la población civil, reduciendo masacres, desplazamientos y reclutamiento de menores.
El relevo en la cúpula implica la salida de al menos 25 altos oficiales, entre generales, almirantes y vicealmirantes, lo que marca un giro profundo en la estructura de mando de las Fuerzas Militares.