Delincuentes se hacen pasar por repartidores de productos de belleza para robar en el norte de Bogotá
Las víctimas hicieron un llamado a denunciar y a estar atentos a esta modalidad que afecta a emprendedores y comerciantes en Bogotá.
Noticias RCN
01:41 p. m.
Un nuevo caso de hurto bajo modalidad de engaño se registró en un local comercial del norte de Bogotá. Delincuentes disfrazados de trabajadores de empresas de envíos lograron llevarse mercancía avaluada en 12 millones de pesos, principalmente productos de belleza importados de Corea.
El hecho ocurrió luego de que una empresa de transporte entregara varias cajas en el establecimiento. Minutos después, otro hombre con uniforme similar ingresó al lugar con documentos falsos y convenció a una empleada de que debía retirar los productos por una supuesta equivocación. Sin levantar sospechas, salió del local con la mercancía, sin cubrir su rostro ante las cámaras de seguridad.
Modus operandi: el engaño como herramienta
Videos de seguridad muestran al delincuente merodeando por el sitio durante varios minutos, esperando el momento en que los verdaderos repartidores abandonaran el lugar. Una vez dentro, se presentó como parte del equipo de entrega y exigió la devolución de las cajas. La víctima, confiando en la apariencia y los papeles que portaba, accedió al retiro.
La modalidad consiste en simular pertenecer a empresas de mensajería para generar confianza y aprovechar la rutina de los locales comerciales. Según los afectados, el mismo hombre habría cometido robos similares en otros negocios de la ciudad.
Llamado a la alerta y a la denuncia
Los comerciantes descubrieron el engaño cuando el supuesto repartidor no regresó. De inmediato alertaron a las autoridades, quienes investigan el caso y analizan las grabaciones de seguridad.
Las víctimas hicieron un llamado a denunciar y a estar atentos a esta modalidad que afecta a emprendedores y comerciantes en Bogotá. “Este delincuente lleva años haciendo lo mismo y nadie hace nada”, señalaron algunos empresarios que también fueron estafados.
El hurto, ejecutado sin violencia, evidencia la necesidad de reforzar controles en la recepción y devolución de mercancías, así como de verificar la identidad de quienes se presentan como repartidores.