Descubren clínica clandestina que atendía a guerrilleros heridos y practicaba abortos ilegales en Valle del Cauca
Esta clínica de garaje estaría al servicio de las disidencias de las Farc en Buenaventura, donde hallaron más de 8.000 dosis de medicamentos.
Noticias RCN
02:18 p. m.
Las autoridades desmantelaron un centro médico ilegal que atendía a guerrilleros heridos y realizaba abortos clandestinos en zona rural del Valle del Cauca.
Se trata de un centro médico clandestino operado por grupos armados en la zona rural de Buenaventura, Valle del Cauca, utilizado para atender heridos de combate y realizar procedimientos médicos ilegales.
La vivienda, ubicada en el kilómetro 23 de la zona rural de Buenaventura, funcionaba como un centro de atención médica para las disidencias de la Jaime Martínez.
Hallaron más de 8.000 medicamentos en la clínica clandestina
Durante el operativo, las fuerzas de seguridad incautaron más de 8.000 dosis de medicamentos de diversos tipos, junto con implementos quirúrgicos que evidencian la capacidad operativa del centro ilegal. El hallazgo incluye instrumental médico especializado necesario para realizar procedimientos complejos.
Además de los suministros médicos, los agentes encontraron prendas alusivas a la disidencia Jaime Martínez, lo que confirma la vinculación del inmueble con esta estructura armada.
También fueron incautadas varias armas de fuego en el lugar.
Según las autoridades, el material de guerra encontrado en medio de la operación estaba destinado a ser utilizado en ataques contra la fuerza pública que mantiene presencia en la región. Este descubrimiento revela la capacidad logística y operativa de los grupos disidentes en el área.
¿Cómo era la clínica clandestina que atendía a guerrilleros en Valle?
La clínica clandestina representa una muestra de la infraestructura ilegal que los grupos armados han establecido en zonas rurales de difícil acceso. La ubicación estratégica del inmueble, en una zona rural del kilómetro 23, facilitaba las operaciones encubiertas del grupo.
El desmantelamiento de este centro médico ilegal constituye un golpe significativo a la capacidad operativa de las disidencias en el Valle del Cauca, afectando tanto su estructura de salud como su capacidad logística para mantener combatientes en condiciones operativas.
Las autoridades continúan investigando la red de apoyo que permitió el funcionamiento de esta clínica clandestina y buscan identificar a los responsables de su operación, incluyendo el personal médico que habría participado en los procedimientos ilegales realizados en el lugar.