Descubren fábrica de explosivos en zona rural de Tibú: tenían drones, minas y granadas listas
El complejo clandestino, atribuido a la Estructura 33, era usado para coordinar ataques contra la Fuerza Pública.
Noticias RCN
12:23 p. m.
Una operación del Ejército dejó al descubierto un peligroso centro ilegal en el Catatumbo, una de las zonas más afectadas por la presencia de grupos armados.
Tropas con apoyo de la Fuerza Aeroespacial y en coordinación con la Policía Nacional, lograron ubicar el lugar en el corregimiento de Versalles, área rural de Tibú.
Descubren fábrica de explosivos en zona rural de Tibú
En medio de la operación militar, las autoridades encontraron un complejo clandestino conformado por seis estructuras, que haría parte del grupo armado organizado residual GAO-r Estructura 33.
Este sitio era utilizado para la fabricación de artefactos explosivos improvisados y como punto de coordinación para ataques con drones dirigidos contra tropas desplegadas en la región.
Durante la intervención, los uniformados hallaron un arsenal que evidencia la magnitud del riesgo: 320 detonadores, 120 granadas artesanales adaptadas para drones, 80 kilogramos de explosivos y 8 minas antipersonal con sistema de activación por alivio de presión.
A esto se suman 4 cilindros de 40 libras, 3 rampas de lanzamiento y 15 metros de mecha lenta, así como 344 unidades de munición de diferentes calibres.
También fueron encontrados 4 controles para drones, un dron y 14 hélices, elementos clave para la ejecución de ataques aéreos improvisados.
En el lugar, además, había dos motocicletas y equipos de comunicación e intendencia de uso privativo de las Fuerzas Militares, lo que refuerza la hipótesis de que el sitio era un punto estratégico de operaciones del grupo armado.
¿Qué hacían desde esta fábrica?
Según las autoridades, desde este complejo se coordinaban acciones para atacar a la Fuerza Pública y se controlaba un corredor estratégico que era utilizado para restringir la movilidad de los habitantes del sector.
En este sentido, la operación permitió neutralizar ese punto clave, lo que, de acuerdo con el Ejército, contribuye a restablecer la seguridad en la zona.
Por su parte, el Ejército Nacional rechazó el uso de métodos de guerra no convencionales, señalando que este tipo de prácticas afectan tanto a civiles como a uniformados.
Finalmente, las autoridades reiteraron que las operaciones militares continuarán en esta zona con el objetivo de debilitar a los grupos armados ilegales y garantizar condiciones de seguridad para las comunidades.