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El macabro secreto que guardaba un albergue en Cundinamarca: era el infierno para perros

El albergue tenía a más de 300 perros que vivían en condiciones deplorables. Algunos estaban desnutridos y con enfermedades.


Noticias RCN

jun 04 de 2026
01:28 p. m.

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Lo que parecía un hogar de protección, en realidad era un infierno para más de 300 perros en Cundinamarca. Las autoridades dieron a conocer un aberrante caso de presunto maltrato animal.

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El nombre clave de este caso es el de María Constanza García Aguirre, la dueña del albergue ubicado entre las veredas de Vático y Eseas en Carmen de Carupa.

¿Quién es la dueña del albergue?

Las investigaciones revelaron que el sitio se mantenía gracias a las donaciones y aportes materiales que la comunidad hacía a la falsa fundación. Su propósito era brindarles un hogar a los perros que eran rescatados para que no quedaran abandonados en las calles.

Hasta este punto, todo parecía ser una labor social para destacar; pero la historia oculta comenzó a destaparse el 12 de agosto de 2022, cuando los animales fueron vistos sin acceso a comida y agua.

Además, las instalaciones no estaban adecuadas para garantizarles un cuidado, por lo que varios perros padecían cuadros de desnutrición, enfermedades y lesiones que ponían en riesgo su vida.

Crudo relato del fiscal

El resultado de las pesquisas concluyó que los más de 300 caninos permanecían encerrados, en condiciones de hacinamiento, y vivían un auténtico calvario. Tampoco había veterinarios.

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“Los animales que estaban bajo el cuidado se encontraban en instalaciones no aptas para el confort, como comederos y bebederos con bordes deteriorados, presencia de pasto y tierra; agua sucia, amarilla y turbia; en los bebederos había alta presencia de moscas, corrales de madera sin desinfección, déficit de estructuras que protejan las corrientes de aire, piso con heces, encharcamiento (…)”, precisó el fiscal del caso, José Sneider Caita, acerca de las condiciones deplorables.

Por causa de los alambres de púas, puntillas y restos de escombros, los perros estaban en peligro de cortarse. Además, teniendo en cuenta los focos de bacterias, el desarrollo de enfermedades era inminente.

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