Punto final para parqueadero ilegal en donde guardaban carros robados en Bogotá
Cinco personas fueron capturadas, debido a que habrían alterado el chasis y los motores.
Nicolás Martínez Sánchez
07:51 a. m.
La Policía en Bogotá le puso punto final a un parqueadero ilegal en el que había vehículos reportados como robados.
Este parqueadero queda ubicado en el barrio Paraíso de la localidad Ciudad Bolívar y fue denunciado por los vecinos. Uniformados de la SIJÍN Automotores hicieron la inspección del local y descubrieron que los carros tenían alteraciones en su chasis y motor, dado que las placas no concordaban.
Alteraron los registros de los carros
Tras confirmarse las irregularidades, fueron capturadas las cinco personas que cuidaban el lote. Las acusarán por receptación y alteración o supresión de número de identificación de vehículo automotor.
Cifras de la Policía agrupadas en el SIEDCO apuntan que durante 2025 ocurrieron 3.247 hurtos de automotores en la ciudad, una reducción del 21.7% en comparación con el año anterior y el registro más bajo en los últimos ocho años.
Algunas de las localidades más azotadas por este crimen son Kennedy, Puente Aranda, Engativá, Ciudad Bolívar y Rafael Uribe Uribe.
Los modelos más deseados por los ladrones
A mitades de 2025, La FM conversó con el presidente ejecutivo de Asopartes, Carlos Andrés Pineda, quien reveló cuáles eran los modelos de carros más deseados por los delincuentes: Kia, Chevrolet, Renault, Toyota y Mazda.
Puntualmente para Bogotá, los ladrones se han enfocado en los Kia Picanto, Chevrolet Spark y las New Sportage LX. El motivo radica en el alto comercio que tienen, lo cual hace que sus partes tengan alta demanda en el mercado ilegal.
Con respecto al modus operandi de las bandas detrás de estos hurtos, el concejal Marco Acosta reveló recientemente que son las mentes detrás del negocio de autopartes.
Para ello, utilizan lotes como parqueaderos clandestinos. Los mismos ladrones se encargan de vigilar el sitio, desmontar los carros, acopiar las piezas, alterar los registros y vender las piezas mediante comercios informales e incluso desde redes sociales.