Operación Agamenón: detalles de la ofensiva militar y policial contra el Clan del Golfo
La operación se desarrolla en cinco departamentos, donde hay presencia de este grupo criminal.
Giovanny Suárez
02:41 p. m.
Una ofensiva militar y policial de gran envergadura se desplegó con el objetivo de desarticular al Clan del Golfo, un grupo que experimentó un crecimiento exponencial en los últimos años.
La operación Agamenón, como se denominó, concentró esfuerzos en cinco departamentos donde opera esta estructura.
La preocupante expansión del Clan del Golfo
De acuerdo con lo expuesto por el Ministerio de Defensa y las Fuerzas Militares, entre 2022 y 2025, el Clan del Golfo creció aproximadamente un 140 % en sus planes de expansión territorial.
La organización pasó de contar con 4.099 integrantes a cerca de 10.000, extendiendo su influencia de 145 municipios a 296 en todo el territorio.
Las operaciones se han focalizado principalmente en departamentos del noroccidente, como Chocó, Antioquia, Magdalena, Cesar y La Guajira. La inteligencia de la Policía le ha venido siguiendo milimétricamente los pasos al grupo en varias regiones.
Además, en la ofensiva se identificaron cuatro estructuras como objetivos prioritarios: la David Meza, Rufino José Morales, Sergio Antonio Carrascal y Fernando Antonio López. En tres departamentos se concentra la mayor actividad operacional: Magdalena, Cesar y La Guajira; mientras que en Antioquia y Chocó también se ha avanzado con las operaciones.
Resultados de la operación
Los resultados preliminares muestran avances significativos. En las últimas horas, durante una operación, tres integrantes fueron dados de baja y se incautaron siete fusiles de asalto, un dron adaptado con explosivos y 35 granadas acondicionadas para ser lanzadas desde un sistema aéreo no tripulado.
El objetivo principal de la operación Agamenón es cerrar las zonas de conexión entre la Sierra Nevada de Santa Marta y los corredores terrestres del Caribe con las zonas de producción de cocaína.
Los corredores también conectan hacia el océano Atlántico, rutas utilizadas no solamente para el narcotráfico, sino también como escenarios de fuerte disputa territorial contra las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN).