Coltán: el ‘oro azul’ que se está volviendo el combustible de guerra para las disidencias
La ruta clandestina comienza en Venezuela y el coltán les genera millonarios ingresos a las disidencias.
Noticias RCN
08:08 p. m.
Una investigación de las autoridades militares ha revelado cómo las disidencias de las Farc han establecido una sofisticada red de tráfico de coltán desde Venezuela hacia Colombia, convirtiendo este objeto deseado para fortalecer sus arcas criminales.
El coltán, conocido como ’oro azul’, es un mineral fundamental en la fabricación de teléfonos celulares y dispositivos tecnológicos de uso cotidiano (como computadores tipo laptop o consolas de videojuegos). Según el informe de la Octava División del Ejército, la extracción se desarrolla principalmente en el estado Amazonas del país vecino, región rica en estos yacimientos denominados localmente como tierras negras.
La ruta comienza en Venezuela
La investigación detalla que desde allí es que se proyecta hacia territorio colombiano. Esto, a través de múltiples rutas clandestinas. El tráfico del mineral utiliza vías terrestres y fluviales para cruzar la frontera.
“El paso de estos minerales se da por tierra y por afluentes, por diferentes pasos que conectan a Colombia con Venezuela”, explicó la fuente militar. Una vez en territorio colombiano, el coltán es comercializado principalmente en mercados asiáticos, desde los cuales alcanza precios internacionales.
El mercado se ha vuelto rentable
La rentabilidad de esta actividad ilegal es considerable. Las cifras de las autoridades estiman que estas prácticas les dejan ingresos millonarios con los que pueden comprar armamentos, explosivos y demás material bélico.
Este descubrimiento sitúa al coltán junto a otras economías ilegales, como el narcotráfico y la minería ilegal de oro, que históricamente han financiado el conflicto armado.
Además, la investigación señala que estos recursos fortalecen a las estructuras criminales que actualmente representan una de las mayores amenazas para la seguridad en varias regiones del país.
Cabe recordar que las disidencias no son el único grupo con deseos de este mineral. El Ejército también tiene registros de que el ELN participa en estas rutas ilegales y entra en conflicto a la hora de controlar el negocio.