Dos niños de 3 y 7 años comieron veneno para ratas y terminaron en UCI: creían que eran dulces
Los dos menores tuvieron que ser trasladados de urgencia a una unidad de cuidados intensivos tras consumir accidentalmente un veneno para ratas. Están fuera de peligro.
Noticias RCN
07:53 p. m.
Un accidente doméstico que estuvo cerca de convertirse en una tragedia mantiene en alerta a las autoridades del Atlántico. Dos niños, de 3 y 7 años resultaron intoxicados tras consumir veneno para ratas que, al parecer, confundieron con dulces mientras permanecían solos en su vivienda en el municipio de Soledad.
La emergencia fue atendida por organismos de salud de Soledad y Barranquilla, que activaron de manera inmediata los protocolos médicos para atender a los menores y evitar consecuencias fatales derivadas de la ingesta de la sustancia tóxica.
Luego de varios días en una UCI, los dos niños evolucionaron favorablemente y ya fueron dados de alta.
Niños confundieron raticida con dulces
De acuerdo con la información de las autoridades, los menores habrían encontrado el producto utilizado para el control de roedores dentro de la vivienda y lo consumieron al creer que se trataba de una golosina.
El incidente ocurrió cuando los niños se encontraban solos en la casa, situación que posteriormente motivó un llamado de atención por parte de las autoridades sobre la importancia de la supervisión permanente de los menores de edad.
Tras conocerse la emergencia, familiares y organismos de socorro actuaron rápidamente para trasladar a los niños a un centro médico.
Los dos niños sobrevivieron a envenenamiento con raticida
Inicialmente, los menores fueron atendidos en una clínica del municipio de Soledad, donde el personal médico evaluó su estado de salud.
Sin embargo, debido a la gravedad potencial de la intoxicación y a las posibles consecuencias derivadas de la ingesta del raticida, los especialistas determinaron que era necesario remitirlos a una institución de mayor complejidad.
Por esta razón, ambos fueron trasladados de urgencia hasta la Clínica Adelita de Char, en Barranquilla. Una vez ingresaron al centro asistencial, los médicos activaron los protocolos correspondientes para este tipo de emergencias toxicológicas.
Los niños fueron internados en una Unidad de Cuidados Intensivos por recomendación de pediatras y especialistas en toxicología que asumieron el manejo del caso. La evolución clínica fue favorable gracias a la atención oportuna y al seguimiento permanente realizado por los profesionales de la salud.
Tras varios días de observación y tratamiento, los menores lograron superar la etapa crítica y actualmente se encuentran fuera de peligro.