El Buque ARC Simón Bolívar navegó por los canales patagónicos en medio de paisajes majestuosos y únicos
La naturaleza, en su máximo esplendor, se convierte en la verdadera protagonista de la experiencia del Buque ARC Simón Bolívar.
El ARC Simón Bolívar completó una travesía de casi 2.000 kilómetros a través de los canales patagónicos chilenos, un recorrido que conecta el Cabo de Hornos con el Estrecho de Magallanes y que ofrece uno de los paisajes más imponentes del hemisferio sur.
Es un laberinto natural de estrechos donde se despliegan montañas con densa vegetación, algunas coronadas por hielo y glaciares que descienden hasta el mar. Entre estos destaca el Pío XI, uno de los glaciares más grandes y activos del hemisferio sur, cuya majestuosidad marca el recorrido de quienes atraviesan estas rutas.
"Cada vez que uno pasa por aquí, no deja de sorprender lo imponente y lo bello de todos estos canales", expresó el marinero primero, Jesús Guzmán, técnico hidrógrafo del ARC Simón Bolívar.
La elección de esta ruta no responde únicamente a razones estéticas, la navegación por canales permite condiciones más tranquilas.
"Básicamente, la entrada a canales se da para ahorro de combustible, porque las condiciones de mar en el Océano Pacífico no son generalmente buenas, se desgasta menos la dotación, hay un bienestar para la dotación", capitán de Corbeta, Iván Mella, centro conjunto operaciones paz Chile.
Para la tripulación, esta experiencia representa un encuentro único con la naturaleza. Los canales patagónicos constituyen el último contacto con tierra firme antes de adentrarse en las aguas más australes del continente.
El ARC Simón Bolívar continúa así su misión, navegando por uno de los paisajes más extraordinarios del planeta, escribiendo un nuevo capítulo en la historia de toda una Nación.