El camino de Yulixa Toloza: una tragedia que puso en evidencia los engaños de las clínicas de garaje en Bogotá
Quién era, cómo fue su vida y qué llevó a Yulixa a tomar la decisión de someterse a un procedimiento estético en una clínica de garaje en Bogotá.
Yulixa Toloza murió el pasado 13 de mayo en un sitio que funcionaba como centro de belleza en el sur de Bogotá, pero que en realidad realizaba de forma ilegal procedimientos estéticos invasivos.
Para quienes la operaron y luego la dejaron morir, Yulixa era una mujer sola, sin hijos ni familia cercana. Pero su desaparición y muerte sí importaron y conmovieron a todo el país.
El 28 de agosto de 1974 nació en Arauca Yulixa Consuelo Toloza Rivas. Fue la tercera hija de doña Lubia Toloza, quien la entregó a una tía en Cúcuta que se convirtió en su nueva familia.
Entre su familia de sangre y la familia que le dio amor
Los hermanos Bareño se convertirían en su apoyo y soporte. Y aunque no eran su familia de sangre, ellos la vieron como una hermana desde el primer día.
Sin embargo, un día sintió que nada de eso le pertenecía, ni esa vida, ni ese futuro, ni el apellido Bareño, el cual adoptó durante toda su niñez, hasta que cursando sexto grado en el colegio, se vio obligada a volver a usar el apellido de su madre biológica.
Años más tarde, Yulixa se reencontró con su madre en Arauca, a donde volvió para terminar sus estudios, pero las diferencias con doña Lubia la hicieron regresar a Cúcuta al finalizar el año.
Tras graduarse del colegio, Yulixa se dedicó al trabajo y a estudiar en las noches, se casó con un hombre con el que no estuvo mucho tiempo y tampoco tuvo hijos. Eligió trabajar como independiente y se mudó a Bogotá, en donde compró un salón de belleza en Bosa.
Yulixa amaba a los niños, por lo que sus sobrinos eran su adoración. Ellos, su trabajo y doña Abigail, su mamá adoptiva, eran el motivo de su felicidad todos los días.
Cuando Abigail murió en 2012 la familia se fragmentó por el tiempo y la distancia. Sin embargo, el amor de Yulixa por cada miembro de la familia seguía intacto. Ese amor la llevó a cruzar el océano para visitar a sus sobrinos en Europa.
Una decisión que lo cambiaría todo
Lo que Yulixa no sabía era que el 13 de mayo de 2026 unos intrusos traspasarían sin experiencia y total falta de humanidad la piel que habitó durante 52 años.
Beauty Laser ML aparecía en registros legales como una simple peluquería, pero allí un médico sin licencia realizaba cirugías de lipólisis laser, en complicidad con un supuesto anestesiólogo y un matrimonio venezolano.
Después de dejarla morir, las cuatro personas involucradas en el caso prepararon un viaje macabro para Yulixa. Le hicieron creer a sus amigas y familia que había salido viva, y aprovecharon los días de búsqueda para huir hacia Venezuela.
Convencida de que 4 millones de pesos ganados con esfuerzo pagaban buena atención, asesoría profesional y responsabilidad, Yulixa decidió cruzar la puerta de la estética a las 8:10 de la mañana del 13 de mayo de 2026.
Aparte de un grupo de WhatsApp con amigas, nadie más sabía que le harían un procedimiento estético. Quizás sabía que nadie en su familia la poyaría, por lo que no recurrió a ninguno de ellos.
La segunda parte de la cirugía era transferir a la cola una parte de la misma grasa que le sacaran. Para un cirujano experto, esa fue la causa principal de lo que le ocurrió a Yulixa en los pulmones debido a los riesgos que implica la lipotransferencia a los glúteos.
El video de su agonía, la videollamada que les mostraba el negocio por dentro, los videos que mostraban cómo la sacaron del lugar y los cadáveres que aparecieron mientras la buscaban fueron golpe tras otro para sus seres queridos.
Los engaños de Beauty Laser
La muerte de Yulixa sacó a la luz la maldad del matrimonio entre María Fernanda Delgado y Edison Torres, así como de los falsos médicos Edward David Ramos y Eduardo, el supuesto anestesiólogo.
El crimen viajó con ellos hasta Venezuela, en donde fueron capturados horas después del hallazgo del cuerpo de Yulixa. Además, quedaron en evidencia las fallas de un sistema de vigilancia en salud y se pusieron a prueba los lazos de amistad y la idea de belleza.
En el consentimiento que firmó Yulixa aparecen las frases “procedimiento de estética”, “procedimiento médico”, “medianamente invasivo” y “ambulatorio”, mezcladas con “medicina general”, “manejo clínico” e “intervención quirúrgica”.
Nadie le dijo a Yulixa ni a las otras decenas de pacientes que también operaron que Beauty Laser no estaba habilitado para hacer procedimientos invasivos.