El detrás de cámaras del nombramiento y renuncia de Carolina Soto a la Cámara Colombiana de la Infraestructura
Aunque la junta directiva había avanzado en un proceso independiente, la decisión fue interpretada como un desplante al gobierno de De la Espriella.
El ambiente político volvió a agitarse con el nombramiento frustrado de Carolina Soto en la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI).
Aunque la junta directiva había avanzado en un proceso independiente con una firma de head hunting, que arrojó como finalistas a Soto, Ángela María Orozco y Concha Araújo, la decisión fue interpretada como un desplante al gobierno.
El Ejecutivo había enviado tres nombres con guiño —Tatiana Orozco, Natalia Bello y Sandra Gómez— pero la CCI insistió en mantener su propio mecanismo de selección.
La situación se tensó aún más cuando se recordó que Soto había sonado como posible ministra de Hacienda y que incluso participó en equipos programáticos de la campaña del Tigre. Finalmente, tras el revuelo generado por un trino oficial, la junta decidió echar atrás su designación y comunicarlo personalmente en su residencia.
Junta directiva insiste en proceso independiente
La CCI aclaró que, más allá de los nombres con respaldo o veto político, la organización está obligada por sus políticas de ética corporativa a culminar el proceso mediante la firma de selección contratada.
Con ello buscan blindar la decisión de presiones externas y mantener la independencia institucional en la elección de su vocería.
Reforma pensional: aprobada pero en suspenso
En paralelo, el debate sobre la reforma pensional del gobierno Petro sigue abierto. Aunque la Corte Constitucional avaló el proyecto, los magistrados señalaron que la aprobación se dio por agotamiento del trámite legislativo y vicios de forma, tras dos años de discusión. La norma entraría en vigencia el 1 de abril de 2027, lo que deja un margen de ocho meses para nuevas revisiones.
El futuro de la reforma aún es incierto: enfrenta más de 100 demandas de inconstitucionalidad y ahora deberá ser analizada en detalle para determinar su conveniencia. La lectura política es que, aunque el gobierno logró un avance, el verdadero pulso apenas comienza.