Emergencia humanitaria en San Vicente de Chucurí: más de 500 familias campesinas aisladas
Las precipitaciones recientes derrumbaron los puentes artesanales de madera que fueron hechos por la comunidad.
Noticias RCN
10:57 a. m.
San Vicente de Chucurí, municipio de Santander, enfrenta una emergencia humanitaria que mantiene incomunicadas a más de 500 familias campesinas en cerca de 20 veredas.
Los derrumbes provocados por las intensas lluvias de los últimos días han agudizado una crisis que evidencia el abandono estatal que arrastra la región desde hace más de un año.
Puentes improvisados que colapsaron con las lluvias
La situación crítica se remonta a hace 15 meses, cuando una avalancha de la quebrada Las Cruces destruyó las vías rurales del municipio.
Ante la falta de respuesta de las autoridades departamentales y nacionales, la comunidad campesina construyó puentes artesanales de madera para mantener la movilidad entre las veredas.
Sin embargo, las precipitaciones recientes derrumbaron estas estructuras improvisadas. “La comunidad salió e hizo este puente provisional de madera, pero desafortunadamente no para la lluvia”, señalaron fuentes locales, reflejando la precariedad de las soluciones ante la ausencia de obras de mitigación.
Crisis regional y llamado urgente a las autoridades
Las autoridades municipales reiteraron la necesidad de atención inmediata, subrayando que las afectaciones de la avalancha inicial nunca fueron atendidas de manera adecuada.
La emergencia en San Vicente de Chucurí se suma a la alerta en Rionegro, donde un movimiento en masa amenaza con deslizamientos cerca de varias viviendas. En total, 18 municipios de Santander han declarado calamidad pública para agilizar recursos y acciones frente a la temporada invernal.
Las familias campesinas aisladas enfrentan dificultades para acceder a alimentos, servicios médicos y productos básicos, mientras esperan una respuesta efectiva de las autoridades.
La situación refleja la vulnerabilidad de las comunidades rurales en zonas de difícil acceso y la urgencia de implementar planes de gestión de riesgo con infraestructura permanente, en lugar de soluciones provisionales que colapsan cada vez que llegan las lluvias.