Empleada bancaria en Caldas habría entregado datos de clientes a temida red de extorsión
La investigación revela más de 600 comunicaciones entre la funcionaria y un cabecilla preso, clave en el fraude con créditos y posterior intimidación a las víctimas.
Noticias RCN
06:09 p. m.
La Fiscalía General de la Nación puso en evidencia una compleja red de extorsión carcelaria que operaba con apoyo externo desde una entidad financiera en La Dorada, Caldas.
La investigación se centra en el papel de Queila Maryuri Orozco Trujillo, empleada bancaria señalada de suministrar información reservada de clientes a una estructura criminal que delinquiría desde un centro penitenciario.
Según el material probatorio, la mujer habría sostenido más de 600 comunicaciones con el cabecilla de la red, quien permanece recluido en la cárcel Doña Juana. En estas interacciones, presuntamente entregaba datos sensibles de usuarios financieros, lo que permitía ejecutar suplantaciones y acceder a créditos a nombre de terceros.
Cómo funcionaba la red de extorsión carcelaria
El esquema delictivo iniciaba con la obtención ilegal de información bancaria. Con estos datos, los integrantes de la red tramitaban créditos a nombre de las víctimas sin su conocimiento. Una vez aprobado el desembolso, Orozco Trujillo habría alertado en tiempo real al cabecilla sobre la consignación del dinero.
Posteriormente, las víctimas eran contactadas vía telefónica y sometidas a presiones e intimidaciones para que entregaran los recursos recién desembolsados. Este patrón coincide con modalidades conocidas de extorsión carcelaria en Colombia, donde estructuras criminales operan desde centros de reclusión utilizando redes externas para ejecutar delitos financieros.
La investigación resalta que la participación de la empleada bancaria era determinante, ya que facilitaba información privilegiada que no es de acceso público, aumentando la efectividad del fraude y reduciendo los tiempos de reacción de la red criminal.
Judicialización y cargos imputados
Por estos hechos, una fiscal especializada de la Seccional Caldas imputó a Orozco Trujillo el delito de concierto para delinquir con fines de extorsión. A pesar de la evidencia presentada, la procesada no aceptó los cargos durante las audiencias preliminares.
Un juez de control de garantías ordenó medida de aseguramiento privativa de la libertad en su lugar de domicilio, mientras avanza el proceso judicial.