Estado refuerza estrategia contra el reclutamiento infantil, pero Unicef la considera insuficiente
Naciones Unidas advierte que la respuesta gubernamental aún no logra contener la magnitud del problema en 2026.
Noticias RCN
05:36 p. m.
El Gobierno Nacional ha fortalecido su estrategia institucional para prevenir el reclutamiento infantil en Colombia, en medio de un contexto marcado por la persistencia del conflicto armado en varias regiones del país.
Sin embargo, desde Unicef se advierte que, pese a los esfuerzos oficiales, las medidas implementadas siguen siendo insuficientes frente al número de niños y niñas que continúan siendo captados por grupos armados.
Según cifras verificadas por Naciones Unidas, solamente en 2024 se han confirmado 453 casos de menores reclutados. De acuerdo con Julien Hayois, especialista en protección de la organización internacional, esta cifra representa solo un subregistro de la realidad, ya que existen limitaciones para documentar todos los hechos en territorios con presencia activa de estructuras armadas ilegales.
Estrategia gubernamental para frenar el reclutamiento de menores
La respuesta estatal se ha canalizado principalmente a través del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y de la Comisión Intersectorial para la Prevención del Reclutamiento, la Utilización y la Violencia Sexual contra Niños, Niñas y Adolescentes (Ciprunna ). Estas instancias han desarrollado acciones de prevención y atención dirigidas a reducir la vinculación ilícita de menores y la violencia sexual asociada a este fenómeno.
No obstante, desde Unicef se insiste en que, aunque la nueva estrategia ha permitido evitar algunos casos y rescatar a ciertos niños, el impacto sigue siendo limitado frente a la dimensión del problema. La organización subraya que la falta de presencia integral del Estado en zonas críticas facilita la acción de los grupos armados.
Territorios en riesgo y factores estructurales
Los departamentos de Cauca, Chocó, Nariño, Norte de Santander y Arauca concentran la mayoría de los casos verificados. En estas regiones confluyen factores como pobreza, escasas oportunidades educativas y laborales, y débil institucionalidad, condiciones que son aprovechadas por los grupos armados para captar menores.
Un elemento especialmente preocupante es que el 30% de las víctimas son niñas, quienes además enfrentan violencia sexual, violencia basada en género, tortura y malos tratos dentro de las estructuras armadas. La problemática, por tanto, no solo implica la vinculación al conflicto, sino múltiples vulneraciones a los derechos fundamentales de la niñez.
La organización también ha alertado sobre el uso de escuelas como trincheras o puestos de control por parte de actores armados, lo que compromete la seguridad de los estudiantes y afecta el acceso a la educación.
Para Unicef, la solución requiere una intervención integral que combine educación de calidad, acceso a salud, servicios sociales y generación de oportunidades económicas en los territorios más afectados. Asimismo, instó al sector privado a invertir en estas regiones para ofrecer alternativas laborales que reduzcan la exposición de niños y adolescentes a economías ilícitas y estructuras armadas.