“Estamos dispuestos a definir el protocolo”: rector de la Unal sobre intervención de Policía en la institución
José Ismael Peña, rector de la Universidad Nacional aceptó coordinación de la fuerza pública en situaciones que ameriten intervención.
Johana Amaya
01:41 p. m.
Tras el anuncio del Gobierno Nacional sobre nuevos mecanismos de intervención policial en las universidades públicas, el rector de la Universidad Nacional, José Ismael Peña, manifestó su disposición para establecer protocolos con el gobierno del presidente Abelardo de la Espriella.
Peña explicó que está de acuerdo en que se pueda coordinar el ingreso de la Policía a las instituciones universitarias en situaciones específicas, descartando la intervención en protestas pacíficas:
Estamos dispuestos a sentarnos con el presidente de la República y el equipo que determine para definir el protocolo para cada situación en que esto amerite.
¿En qué casos es viable que ingrese la Policía a las universidades?
El rector de la Unal explicó que cada situación tiene particularidades propias que requieren análisis específico.
Señaló que en casos como el intento de asesinato de un estudiante ocurrido semanas atrás:
En ese caso, la Policía y la Fiscalía entraron a la universidad sin pedir ninguna autorización porque se trataba de un crimen.
Sobre los límites de la intervención policial, dijo que “en un caso de una protesta pacífica, definitivamente no".
El rector señaló que incluso en protestas que alteren el orden público o la movilidad, la Policía tiene protocolos establecidos para negociar con los manifestantes sin necesidad de ingresar al campus.
Otras voces hablan del anuncio del ingreso de Policía a universidades durante protestas
La posición del rector contrasta con voces que demandan mayor presencia policial ante bloqueos, ataques y alteraciones del orden.
Peña reiteró que la gravedad de cada situación determinará la respuesta, calificando como altísimamente pertinente el protocolo propuesto por el presidente.
Otras instituciones y autoridades manifestaron posiciones diversas. Algunos rectores enfatizaron la necesidad de preservar la autonomía universitaria y el derecho a la protesta, mientras que mandatarios locales rechazaron que las universidades se conviertan en zonas de despeje para la criminalidad.
Desde la Universidad Pedagógica advirtieron sobre las graves consecuencias históricas de responder conflictos universitarios “mediante estrategias de militarización y represión”.