Estas son las cárceles en las que permanecerán los señalados como cebreros del crimen de Juan Felipe Ricón
Un juez definió los centros de reclusión para los dos principales implicados en el caso que rodea la muerte del hijo del director de la Policía Nacional en confusos hechos en el sur de Bogotá.
Noticias RCN
01:00 p. m.
La investigación por el asesinato de Juan Felipe Rincón, hijo del general William Rincón, director de la Policía Nacional, sigue avanzando. En las últimas horas, un juez de control de garantías avaló las capturas de los señalados de participar en la supuesta trampa que rodea los hechos en los que murió el joven.
Se trata de Andrés Camilo Sotelo y Yeimy Tatiana Vega López, quienes serían el cerebro de los hechos en los que perdió la vida el joven.
La decisión fue adoptada por el Juzgado 54 de garantías, quien, además, expidió las respectivas boletas de detención para ambos procesados.
Aunque el caso todavía no ha sido totalmente aclarado, las autoridades consideran que existen elementos suficientes para vincular a Sotelo y Vega con los hechos investigados.
¿A qué cárceles enviaron a implicados en el asesinato de Juan Felipe Rincón?
De acuerdo con la información conocida en la audiencia a la que tuvo acceso Noticias RCN, Andrés Sotelo deberá permanecer recluido en la cárcel La Modelo de Bogotá, mientras que Yeimy Vega fue enviada al centro penitenciario El Buen Pastor.
La orden establece que el Inpec podrá disponer de otro lugar de reclusión si así lo considera necesario.
Hasta ahora, los dos procesados son señalados de haber tenido un papel relevante dentro de las confusas situaciones que rodean el crimen. Las autoridades mantienen las distintas líneas de investigación para establecer cómo se desarrolló la confrontación y cuál fue la participación exacta de cada una de las personas involucradas.
Las armas halladas en la escena del crimen
Uno de los elementos más relevantes dentro del expediente ha sido el análisis balístico realizado por las autoridades. El informe reveló que en el lugar de los hechos fueron encontradas dos armas y que ninguna de ellas aparecía registrada oficialmente.
Una de las armas pertenecía al escolta Sergio Rico, de la Policía Nacional. La otra estaba en poder de Andrés Camilo Sotelo, quien desde el inicio quedó vinculado a la investigación.
El análisis técnico también dejó al descubierto diferencias importantes entre ambos elementos. El informe indicó que el arma manipulada por Sotelo correspondía a un revólver de CO2 marca Dan Wesson, calibre 4.5 milímetros, identificado como A2 dentro del proceso. Los peritos concluyeron que ese elemento no era apto para disparar.
Mientras que el arma de dotación del patrullero sí se encontraba en condiciones de funcionamiento, de acuerdo con las conclusiones entregadas por los investigadores.