CANAL RCN

Excombatientes de las Farc ahora se dedican al cultivo de piña

En Aguabonita, en el Caquetá, varios exintegrantes de las Farc cultivan piña para dejar de ser catalogados como “ciudadanos de segunda”.


Noticias RCN

nov 23 de 2018
09:36 a. m.

Unirse al canal de Whatsapp de Noticias RCN

En Aguabonita, uno de los campamentos de reincorporación que la antigua guerrilla Farc tiene en Caquetá sus integrantes han encontrado en el cultivo de piña la vía para que se les deje de considerar "ciudadanos de segunda".

La firma del acuerdo de paz hace dos años, el 24 de noviembre de 2016, cambió la vida de muchos de ellos y les dio la posibilidad de comenzar de nuevo.

En La Montañita, pueblo del Caquetá, este pequeño grupo emprendió su particular camino hacia la paz apostando por la agricultura en un departamento donde predomina la agricultura.

Los rostros de los antiguos jefes guerrilleros Manuel Marulanda, Alfonso Cano y Jacobo Arenas decoran este campamento de reinserción de las Farc y rompen con la estética que se puede esperar de un lugar de estas características: viviendas prefabricadas de techos de hojalata y paredes blancas.

Que sus rostros estén ahí no es fruto del azar. El campamento organizó un concurso de grafiti para decorar sus paredes y los artistas decidieron plasmar en ellas los rostros de antiguos dirigentes guerrilleros.

Diego, uno de los exguerrilleros, se encargó de coordinar y pintar muchos de ellos. Originario de la región del Eje Cafetero, entró a las Farc con tan sólo 16 años, en 1999, porque se sentía atraído por algunos de sus postulados, y formó parte de los frentes 14, 49 y 32.

El Caquetá fue una de las zonas de Colombia más golpeadas por el conflicto armado al ser un foco de actividad guerrillera, hasta el punto de que entre 2002 y 2012 se produjeron 1.502 combates entre la Fuerza Pública y las Farc.

La economía de Aguabonita se centra en la producción agrícola, fundamentalmente de piña, fruta de la que ya es el mayor productor en la región.

Funcionan como una cooperativa en la que cada exguerrillero aportó un millón de pesos para constituirla, justo la mitad de lo que recibieron del Gobierno para reinsertarse en la vida en sociedad.

Pero el principal anhelo para los exguerrilleros es que el proceso de paz cambie la percepción de la sociedad respecto a ellos.

NoticiasRCN.com/EFE

Unirse al canal de Whatsapp de Noticias RCN Síguenos en Google News

Otras noticias