Llegó a Colombia ‘el monstruo de Latinoamérica’, abusador de menores buscado en el continente
Este hombre les dio dinero a jóvenes para tener encuentros sexuales y zoofílicos.
Nicolás Martínez Sánchez
07:52 p. m.
Hace pocas horas, fue extraditado de Argentina a Colombia un hombre llamado ‘el monstruo de Latinoamérica’, depredador sexual con un perturbador modus operandi.
En octubre de 2024, las autoridades argentinas arrestaron a Peter Francis Kennedy, originario de República Dominicana que para ese momento ya superaba los 60 años.
El depredador huyó por el continente
Había huido hacia el sur del continente luego de haber abusado sexualmente de menores en Cali, Colombia. Las investigaciones revelaron que en lo corrido de 2022, alquiló apartamentos para llevar a los jóvenes que sometía bajo engaños.
El caso es aún más turbio, dado que también tenía relaciones sexuales con animales y a las víctimas las obligó a practicar actos zoofílicos. Con esta información y la sospecha de que estaba en Córdoba, las autoridades argentinas desplegaron un operativo.
Tras el arresto, se conocieron más detalles aberrantes. Por un lado, se casó con una mujer menor, lo cual le permitió radicarse en Argentina. En ese orden de ideas, se sospechó que el vínculo no fue más que una forma de agilizar el trámite.
Engañó a los menores para tener relaciones con animales
Argentina no había sido el único escape para este abusador. Antes había tomado un vuelo hacia Fortaleza con escala en São Pablo, Brasil. El viaje fue un paso para camuflarse por el continente.
Resulta que cruzó por Foz de Iguazú, en donde adquirió una identidad falsa que después usó para ingresar a suelo argentino. La pista que lo delató fue una transacción en la calle Rodríguez Peña de Buenos Aires.
En menos de dos años, finalmente fue extraditado a Colombia. Las autoridades tienen testimonios de varias víctimas, los cuales permitieron conocer los patrones de cómo operaba.
Para engañar a jóvenes en condiciones complicadas de dinero, ofrecía 100 mil pesos a cambio de los encuentros sexuales. El monto aumentaba con $50.000 si lo ayudaban a contactar a otras víctimas.
Aparte de los documentos falsos, tenía cuatro nacionalidades: austriaca, libanesa, estadounidense y libanesa. De igual forma, intentó esconderse en España, República Dominicana, Francia y Ecuador.