Fábrica de Licores de Antioquia tendrá que aumentar el precio de todos sus productos un 40% por el decreto de emergencia económica
En consecuencia, 12.000 familia podrían dejar de recibir sus viviendas de interés social en el 2026.
Noticias RCN
02:02 p. m.
Antes de anunciarse el decreto de emergencia económica y el aumento del 23% al salario mínimo, la Fábrica de Licores de Antioquia (FLA) tenía previsto aumentar el precio de sus productos en un 5,5%.
Sin embargo, las medidas económicas adoptadas por el Gobierno para el 2026, obligaron al fabricante a realizar un aumento del 40% a todos sus productos, como advirtió su gerente, Esteban Ramos, en las últimas horas:
“Hoy en día, una botella de Aguardiente Antioqueño de 750 ml está a 40.000 pesos y pasaría a 60.000 pesos, muy seguramente, para el consumidor final”.
Gobernador de Antioquia advierte que el departamento dejará de recibir dinero por cuenta de la medida:
El gobernador de Antioquia advirtió que, con el decreto de emergencia económica, la fábrica dejaría de recibir 200.000 millones de pesos y podría aumentar el mercado del licor de contrabando.
La pérdida de estos dineros podría afectar la construcción de viviendas de interés social. En concreto, el sueño de 12.000 familias de tener una vivienda propia en el 2026 podría desvanecerse, en un escenario en el que miles de millones podría dejar de transferirse al Gobierno.
“Solo suponiendo que las ventas de este año en la fábrica de licores se mantengan, le girarían a la nación 720.000 millones de pesos. Si no se mantienen las ventas, entonces, la pérdida para el departamento va a ser doble”, alertó el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón.
Senador presentó una demanda contra el decreto de emergencia económica:
Precisamente, el miércoles 14 de enero, el senador de Cambio Radical Fernando Motoa presentó una demanda contra el decreto de emergencia económica en la Corte Constitucional.
Según dijo, en la demanda advierte que “desde el Congreso de la República alertamos durante todo 2025 sobre el deterioro de las finanzas públicas, la baja ejecución del presupuesto, la crisis de seguridad y orden público, y el menoscabo del sistema de salud, sin que el Gobierno adoptara correctivos oportunos. Pese a esas advertencias, hoy se pretende presentar como ‘emergencia’ una situación que fue diagnosticada, debatida y advertida públicamente desde el Legislativo y los órganos de control”.