Familias se niegan a dejar las viviendas marcadas como “no habitables” tras el sismo ¿Cómo ayudar?
Más de 200.000 viviendas resultaron afectadas tras el sismo del 10 de agosto en Colombia. De ellas, al menos 31.000 quedaron destruidas.
Mañana Express
08:49 a. m.
El sismo de magnitud 7,4 con epicentro en San José del Palmar, registrado a primera hora del lunes 10 de agosto deja, con corte al viernes 21 de agosto, 171.273 viviendas y 5.755 edificios averiados, 31.183 viviendas destruidas y 533 edificios colapsados.
Años de trabajo se perdieron en un minuto y, aunque cientos de familias encontraron refugio en los albergues temporales instalados en ciudades y municipios afectados por el sacudón, otras se niegan a abandonar sus hogares.
Es el caso de doña Olivia Mosquera. A su avanzada edad, teme lidiar con la incertidumbre y ha decidido mantenerse en su vivienda, con todo y que fue marcada como “no habitable”:
“Imagínese. Tantos años que a uno le tomó construir su casita, aquí crecieron los hijos… para ir dejándolo así de la nada”, explicó en Rossy Informa y Ayuda a su Gente de Mañana Express. Aunque no la ha pedido, necesita ayuda y puede ser contactada en su natal Chocó al +57 3217553941.
¿Cómo identificar las señales que indican que una vivienda está en riesgo tras el sismo?
Tras un movimiento de gran magnitud, no todas las marcas que aparecen en las viviendas representan un riesgo inminente de colapso. Sin embargo, aprender a identificarlas es clave.
Las grietas o fisuras superficiales en pañete o estuco, de menos de 3 mm, representan un nivel de riesgo menor; las grietas en escalera, que provocan la separación entre bloques de mampostería, representan un nivel de riesgo moderado – alto; las grietas diagonales o en X advierten una falla por cortante, que debe atenderse como alerta máxima, y el daño estructural en el que el acero queda expuesto en vigas o columnas representa un nivel crítico, en el que la estructura está en riesgo de colapso.
Es en estos casos en los que las familias requieren de ingenieros especializados para realizar un análisis de la estructura. En palabras del presidente de la Asociación Colombiana de Ingenieros (ACIEM), Alexander Molina:
“Inicialmente, se hace una evaluación rápida donde, básicamente, se descartan o identifican las estructuras que se van a demoler por daños estructurales, en la siguiente fase se entra con mayor rigor a hacer la evaluación y la tercera fase es la que comprende la resolución”.