Fenalco advierte sobre los riesgos de mantener un aumento del 23,7% en el salario mínimo: podrían perderse 700.000 empleos
De acuerdo con la Federación Nacional de Comerciantes Empresarios, para el 93% de las empresas no es sostenible el aumento propuesto por el Gobierno en 2026.
Noticias RCN
03:36 p. m.
En una alocución televisada, el presidente Gustavo Petro respondió el domingo, 15 de febrero, en la noche, a la decisión del Consejo de Estado de suspender, de manera provisional, el decreto que fijaba el aumento del salario mínimo para 2026 en un 23,7%.
El jefe de Estado anunció que el nuevo decreto con el aumento al salario mínimo, que debe expedirse bajo criterios legales en un plazo máximo de ocho días hábiles desde la suspensión, mantendrá el salario vital.
El concepto de salario vital del “Gobierno del cambio” incluye en la fórmula tradicional (inflación más productividad) un nuevo factor: "remuneración mínima vital y móvil", que garantice el “ingreso necesario para asegurar un nivel de vida digno al trabajador y su familia”.
Fenalco le pide al Gobierno un nuevo decreto con los factores que son contemplados por Ley:
En respuesta al anuncio realizado por el presidente, la Federación Nacional de Comerciantes Empresarios (Fenalco) advirtió que “la decisión judicial dejó claro que el nuevo decreto debe basarse únicamente en los factores que señala la ley, que todas las cifras deben provenir de fuentes oficiales, que no se puede repetir el contenido del decreto suspendido y que el Gobierno Nacional es el responsable de expedir el nuevo acto dentro del plazo fijado”.
De lo contrario, sugieren que, mantener un aumento del salario mínimo del 23,7% no solo podría dificultar que los 2,1 millones de desempleados consigan un trabajo o los 13 millones de trabajadores informales migren a la formalidad, también 700.000 empleados que devengan un salario mínimo podrían perder su trabajo, ante la dificultad de las micro y pequeñas empresas de pagarlo.
“La mejor política salarial garantiza el empleo a largo plazo”: Fenalco
Desde Fenalco señalan que “no es posible reabrir la discusión ni cambiar los parámetros técnicos establecidos. El Consejo de Estado no autorizó modificar los datos ni las cifras utilizadas; por el contrario, insistió en que toda estadística debe estar respaldada por su fuente oficial. Este no debe convertirse en un debate ideológico ni político. Cuando el salario mínimo se aparta de la productividad y de la inflación real, se afecta el empleo formal y se generan presiones inflacionarias adicionales”.
E, insisten en que el aumento al salario mínimo actual no es sostenible para las micro y pequeñas empresas, que conforman el 93% del tejido empresarial colombiano. Al respecto, el presidente de la federación Jaime Alberto Cabal comentó que:
“La mejor política salarial es aquella que garantiza crecimiento, empleo y confianza en el mediano y largo plazo, no la que promete más en el corto plazo, especialmente en contextos preelectorales, y termina afectando negativamente a todos los colombianos”.