Fundación que acogía a menores en situación de calle pide ayuda para reconstruir su infraestructura
La organización, que atendía a más de 80 niños víctimas de explotación sexual, quedó destruida y busca reconstruir su labor social.
Noticias RCN
09:06 p. m.
El terremoto que sacudió el Eje Cafetero de Colombia dejó no solo pérdidas materiales en viviendas, sino que también destruyó espacios fundamentales para poblaciones vulnerables.
Fundación de menores afectada por el terremoto pide recursos para reconstruir la infraestructura
Entre las víctimas colaterales del sismo se encuentra la fundación Malabareando en las Calles, una organización con casi 10 años de trayectoria en Pereira que quedó totalmente destruida.
La sede de la fundación, ubicada en una casa que ahora deberá ser demolida, era el refugio de más de 80 niños en situación de calle y víctimas de explotación sexual. Allí recibían atención médica, apoyo psicosocial, educación y alimentación.
"Lo buscamos debajo de los puentes, en los cambuches, en las residencias", explica Jimmy, uno de los responsables de la organización, refiriéndose a la labor de localización y rescate que realizaban con estos menores.
Seis días después del sismo, la situación de estos niños se ha vuelto más precaria y vulnerable. “Ahora muchos están durmiendo en los parques, muchos están mirando cómo sobrevivir el día a día. Por eso pido una oportunidad para quienes apenas empiezan a conocer el mundo”, señaló Jimmy durante una entrevista con este medio.
Los niños que dependían de la fundación expresaron su dolor ante la pérdida de este espacio. Uno de los menores atendidos manifestó: "Siento tristeza porque niños, adolescentes no van a poder recibir un plato de comida por año, niños que se quedan en la calle". Otro menor compartió: "Porque la fundación era para mí como mi otra casa. La profesora era como mi prima madre. Tenía compañeros. Ahora no los puedo ver".
El terremoto también afectó otras regiones como Cali y diversas zonas del país, generando una ola de solidaridad sin precedentes.
Voluntarios y ciudadanos se han acercado a entregar donaciones directamente desde sus vehículos para apoyar a las familias afectadas.
Jimmy, representante de la fundación, mantiene la esperanza: "Es duro porque aquí lo veíamos jugando, riendo, comiendo, saltando, estudiando, y hoy tenemos que levantarlos nuevamente de un andén".
A pesar de la tragedia, insiste en que este momento difícil es solo "una pausa" y confía en la generosidad de los colombianos para reconstruir la casa que los niños llaman "la casa de sus sueños".
La fundación Malabareando en las Calles busca ahora recursos y apoyo para reconstruir su sede y continuar protegiendo a los menores más vulnerables de Pereira.