General Huertas, implicado en posible infiltración de las disidencias en las Fuerzas Militares, fue retirado de su cargo
El jefe de Comando de Personal del Ejército se vio salpicado por las revelaciones realizadas por la prensa, junto al director de Inteligencia de la DNI, Wilmar Mejía.
Noticias RCN
03:53 p. m.
Casi dos meses pasaron desde que el general Juan Miguel Huertas se vio implicado en la presunta infiltración de las disidencias de las FARC en las Fuerzas Militares y, recién, se conoció que fue apartado de su cargo como director del Comando de Personal del Ejército.
Ocurre la misma semana en la que la Procuraduría confirmó su suspensión, en medio de una investigación por la que podría ser retirado, de manera permanente, de las Fuerzas Militares.
Huertas se vio salpicado por la revelación de los archivos secretos de alias Calarcá, en los que se habla de un supuesto “pacto de no agresión” con las disidencias y la posibilidad de que sus cabecillas se desplacen por el territorio nacional, bajo la protección de esquemas de seguridad.
Tras ser suspendido en un primer momento, Huertas habría seguido en el cargo:
En los primeros días de diciembre del 2025, Noticias RCN conoció documentos que indicarían que, incluso después de ser suspendido, el general Huertas siguió ejerciendo sus funciones como director del Comando de Personal.
Su firma aparece en una resolución firmada el 1 de diciembre, con todo y que en ese entonces se encontraba suspendido por un término inicial de tres meses.
Expertos señalaron que la decisión no era opcional, sino “inmediata. Más cuando un tema de los que se está abordando es de naturaleza delicada, como la seguridad nacional”.
¿Qué dijo Huertas sobre los señalamientos en su contra?
Luego de que la prensa publicara información que lo vincula con las disidencias, el general Huertas, ahora apartado de su cargo, rechazó “cualquier señalamiento” en el que fuera asociado con organizaciones criminales.
Y sostuvo que “carecen de un soporte verificable”, con todo y que los archivos están en manos de la Fiscalía. El ente acusador se escudó en los “tiempos de la investigación” una vez estalló el escándalo.