Gobernador del Caquetá alerta que disidencias de alias Calarcá intimidan a líderes religiosos
A pocos días de la segunda vuelta presidencial, el gobernador del Caquetá advirtió que el miedo y el silencio de las comunidades están siendo aprovechados por los grupos ilegales.
El gobernador del Caquetá, Luis Francisco Ruiz, alertó sobre la grave presión que están recibiendo los habitantes del departamento por parte de las disidencias de alias Calarcá.
Según el mandatario, “la situación está desbordada de la manera tan descarada como los actores criminales ejercen presión sobre las comunidades” para obligarlas a votar por un candidato presidencial específico.
Ruiz aseguró que estas estructuras armadas, incluso las que participan en la mesa de diálogo, están imponiendo mecanismos de control como exigir fotografías del tarjetón marcado. “Ahora lo que están diciéndole a la gente es que tienen que tomarle la foto al voto y mostrársela a un delegado”, denunció.
Amenazas a líderes religiosos y comunidades
El gobernador relató que las víctimas se acercan diariamente a su despacho para expresar el temor que sienten. “Anoche, tipo 11:30 de la noche, me llamaron unos líderes religiosos bastante preocupados”, dijo, al explicar que se les exige entregar listados de feligreses porque las disidencias sospechan que las iglesias cristianas no siguen sus órdenes.
Hasta la semana pasada, quienes no votaran por el candidato señalado debían pagar una multa de dos millones de pesos. Sin embargo, la instrucción cambió: ahora, quienes sean identificados como votantes de otro candidato “tendrán que abandonar la región”.
Críticas al Gobierno Nacional
Ruiz cuestionó la postura del Gobierno frente a esta situación. “Aquí lo primero que hay que hacer es que el ministro de Defensa entienda que en el Caquetá el principal actor generador de violencia es la estructura armada de alias Calarcá”, afirmó. Según el gobernador, las declaraciones oficiales minimizan la amenaza al no reconocer a este grupo como responsable de la violencia en el departamento.
El mandatario advirtió que el miedo y el silencio de las comunidades están siendo aprovechados por los grupos ilegales para manipular el proceso democrático. “La realidad es difícil, difícil y estamos en su máxima expresión nunca antes vista de constreñimiento electoral”, concluyó.