Mintransporte toma medidas contundentes tras secuestro de Diana Ospina en Bogotá: ¿Cuáles son?
La mujer fue secuestrada por más de un día, siendo también víctima del paseo millonario.
Nicolás Martínez Sánchez
08:48 a. m.
Bogotá sigue consternada por el caso de Diana Ospina. Luego de pasar un buen rato en una reconocida discoteca, tomó un taxi; sin saber lo que le iba a deparar en las siguientes 40 horas.
El caso comenzó en la madrugada del domingo 22 de febrero. Inicialmente, solicitó un servicio en una aplicación de transporte, pero ningún vehículo aceptó. Fue entonces cuando optó por pedir un taxi.
¿Cómo ocurrió el secuestro?
Las cámaras de los alrededores grabaron el recorrido del carro hasta su llegada a la portería. Ospina estaba a punto de bajarse, pero detrás aparecieron dos hombres que habían estado en otro taxi que la estaba siguiendo bajo las sombras.
Mediante amenazas, impidieron que entrara a la vivienda y la obligaron a que se montara en el otro taxi. Por un lapso de 40 horas, nadie tuvo información de su paradero y en paralelo se realizaron 12 movimientos bancarios.
Casi a las 9:30 p.m. del lunes 23 de febrero, Ospina pidió ayuda en el CAI Mirador, donde los uniformados atendieron el caso y se comunicaron con la familia. Minutos después, la escoltaron hasta su casa y finalmente se encontró con sus allegados.
Fortalecer los controles y articularse con las empresas: primeras acciones
Sin duda, este caso puso sobre la mesa duros cuestionamientos en torno a las medidas que las autoridades han implementado frente a los paseos millonarios. Hace pocas semanas, un docente en Bogotá fue víctima de este crimen y terminó incinerado.
María Fernanda Rojas, ministra de Transporte, lamentó lo que le ocurrió a Ospina: “Las mujeres tenemos derecho a movilizarnos sin miedo y el Estado tiene la obligación de garantizar entornos seguros”.
De igual forma, dio a conocer las primeras medidas: fortalecimiento de los controles y protocolos, junto con la articulación con entidades y empresas en aras de proteger a las mujeres.
El llamado entonces es a que las autoridades locales endurezcan los controles, que las empresas se acojan a los protocolos y que la ciudadanía no dude en denunciar irregularidades.