Con drones el Gobierno Nacional reanudó la fumigación de cultivos de coca, tras acuerdos con Trump
La Embajada de Estados Unidos en Colombia confirmó que la aplicación de este tipo de tecnología podría ser clave para la erradicación de narcocultivos.
AFP
08:45 a. m.
En las últimas horas, el Gobierno Nacional reanudó la fumigación de narcocultivos con glifosato mediante drones y con apoyo de Estados Unidos, tras la reunión en Washington entre ellos presidentes Gustavo Petro y Donald Trump, en la que desescalaron tensiones.
Ambos mandatarios se reunieron el pasado 3 de febrero en la Casa Blanca y limaron asperezas diplomáticas que se venían acumulando desde 2025.
En el encuentro se comprometieron a reanudar la histórica cooperación militar entre ambas naciones y a enfrentar conjuntamente a las guerrillas y carteles de la droga.
Colombia reanuda fumigación de narcocultivos tras más de 10 años suspendida
Colombia suspendió en 2015 la aspersión del herbicida desde avionetas debido a los daños a la salud humana.
El gobierno del presidente Petro anunció en diciembre 2025 que reanudaría esas fumigaciones en medio de la creciente presión de Estados Unidos, que exige endurecer su política contra el narco.
La Embajada de Estados Unidos en Bogotá confirmó el inicio de los operativos de fumigación:
Colombia ha iniciado la erradicación de cultivos de coca mediante drones (…) esta tecnología podría ser trascendental: menos cultivos de coca, más seguridad en Colombia, menos drogas mortales llegando a las calles estadounidenses.
La nueva política de erradicación de coca en Colombia
El Ministerio de Justicia presentó en diciembre su nueva política de erradicación, según la cual los drones volarán a una altura de 1,5 metros sobre los sembríos de coca y harán una aspersión "controlada" para evitar que el químico afecte a poblaciones y ecosistemas.
Desde su llegada al poder en 2022, el presidente Gustavo Petro implementó una política de ‘paz total’ para desmovilizar a todos los grupos armados del país mediante el diálogo.
Pero a seis meses de dejar el poder, los acercamientos han tenido pocos resultados y las organizaciones criminales se han fortalecido, lo que ha obligado al mandatario a dar un giro hacia una guerra frontal contra el narco.