Grupos criminales han tenido una expansión territorial del 36% y fortalecieron sus capacidades en un 87%
Bajo la política de paz total del presidente Petro, ha aumentado el número de zonas de difícil acceso para la Fuerza Pública, las mismas en las que se mantiene activa una alerta por posible constreñimiento en elecciones.
Giovanny Suárez
03:36 p. m.
Un informe interno de las Fuerzas Militares y la Policía advierte que, durante la política de paz total del Gobierno Petro, se registró una expansión territorial de grupos armados del 36%.
Además, las capacidades de grupos criminales, como el ELN, las disidencias de las Farc y el Clan del Golfo, habrían aumentado un 87%.
En algunos puntos del territorio nacional, habrían ganado tanto terreno que es, prácticamente, imposible para la población civil, pero también para la Policía y el Ejército, entrar.
Autoridades y organizaciones identifican 10 zonas de difícil acceso en el país:
En cifras contrastadas con las de organismos de inteligencia, la Fundación Ideas para la Paz logró identificar 10 zonas de difícil acceso, ubicadas, mayormente, en la frontera con Venezuela, costas del Pacífico y el sur del país.
En concreto, se mencionan el nordeste antioqueño; la Serranía de San Lucas, en Bolívar; el Catatumbo, en Norte de Santander; Sarare y Puerto Rondón, en Arauca; el río Inírida, en Guaviare; el Bajo Caguán, en Caquetá; el Medio Putumayo, en Putumayo; el río Mataje, en Nariño; el Cañón del Micay, en Cauca, y los municipios de Atrato y San Juan en Chocó.
En zonas de difícil acceso para la Fuerza Pública aumenta el riesgo de constreñimiento electoral:
Distintas organizaciones, entre ellas, la Asociación Colombiana de Oficiales en Retiro de las Fuerzas Militares (Acore) coinciden, de cara a las elecciones de segunda vuelta, en que el riesgo de constreñimiento al sufragante es mayor en las zonas de difícil acceso para la Fuerza Pública.
De acuerdo con su director, el general en retiro Guillermo León, “las denuncias de intimidación electoral, el control territorial de estructuras armadas ilegales y las recientes expresiones políticas de cabecillas criminales, generan una grave alerta nacional. En muchas regiones, la presión sobre las comunidades inició mucho antes de las elecciones”.