Habló la mamá de Luis Arturo Martínez, el joven de 19 años asesinado en Engativá: "Le disparan sin compasión"
El joven fue víctima de un ataque armado en una carnicería del barrio Gran Granada. Había llegado de Bolívar a Bogotá en busca de oportunidades.
Noticias RCN
08:44 a. m.
El dolor y la impotencia*marcan el reclamo de justicia de la familia de Luis Arturo Martínez Monroy, el joven de 19 años que llegó a Bogotá hace apenas dos meses buscando un mejor futuro, pero cuya vida terminó trágicamente el pasado 11 de abril durante un ataque armado en una carnicería del barrio Gran Granada, localidad de Engativá.
La madre del joven asesinado vilmente exige justicia:
Más allá del dolor que nos acompaña, más allá de la tristeza, es esa impotencia que tenemos como familia, porque era un niño que de verdad vivía en busca de su sueño y de oportunidades para ayudar a sus padres.
Luis Arturo dejó una bebé y a sus padres, quienes viajaron desde el municipio de Hatillo de Loba, en el departamento de Bolívar, esperando recuperar el cuerpo para realizar las exequias.
En un robo mataron a Luis Arturo Martínez: habló la madre
El hecho ocurrió en horas de la noche en una carnicería del barrio Gran Granada, donde cuatro delincuentes participaron en el atraco, dos ingresaron al establecimiento para cometer el hurto y dos más esperaban afuera.
"Él solo corrió para guardar su vida. Llegó a un hospital, pero estaba muy grave”, dijo su madre.
Cada día se ve más y más reflejada la inseguridad. Es la impotencia de ver cómo llegan y le disparan sin tener compasión de nada.
Familia exige justicia por el crimen de Luis Arturo Martínez
El principal reclamo de los familiares es la captura inmediata de los responsables:
Que los capturen lo más pronto posible, que respondan por este hecho tan lamentable, que de verdad hagan algo, porque siempre quedan ahí caso abierto y no siguen.
La familia expresa preocupación por la falta de seguimiento en casos similares. "Dejan casos abiertos y no resuelven nada y queda una familia destruida".
Luis Arturo Martínez representaba la historia de miles de jóvenes colombianos que migran a las grandes ciudades en busca de oportunidades laborales.
Con apenas dos meses en Bogotá, trabajaba para sostener a su pequeña hija y ayudar a sus padres.
Su muerte dejó huérfana a una bebé y sumió en el dolor a una familia que ahora clama por justicia.