Corte Constitucional toma histórica decisión sobre animales: duro llamado a los conjuntos
El alto tribunal estudió el caso de un hombre que no le permitieron instalar una malla en su balcón para cuidar a dos gatos.
Nicolás Martínez Sánchez
12:22 p. m.
Por medio de la sentencia T-228, la Corte Constitucional hizo una importante consideración con respecto a los animales en zonas residenciales.
El alto tribunal indicó que cualquier diseño urbano debe contemplar la presencia de las mascotas, por lo que es responsabilidad del Ministerio de Vivienda contar con lineamientos técnicos que permitan esto.
El caso que llevó a la histórica decisión
A la Sala Cuarta de Revisión llegó el caso de un residente (Henry Moyano Casallas) que fue sancionado por colocar una malla de protección en el balcón para sus gatos Asia y Andrés, quienes son animales de compañía.
El hombre se comunicó con la administración del conjunto en pro de contar con la autorización de la malla. Argumentó que era para cuidar la integridad de los animales, teniendo en cuenta que la vivienda queda en un sexto piso.
No obstante, el consejo no le dio luz verde al considerar que era alterar un espacio de bien común. Acto seguido, le ordenó retirar la malla y demás elementos que haya instalado. Moyano no cumplió y le impusieron una multa de 85.410 pesos.
En su defensa, reiteró que la malla no afectaba la fachada de la propiedad horizontal y recalcó la importancia de cuidar a los gatos. Este lío fue estudiado por los magistrados del máximo tribunal.
Como punto de partida, se planteó que los espacios urbanos, domésticos o semiprivados deben estar contemplados para la armonía de humanos y animales, estos últimos siendo seres sintientes.
La Corte Constitucional fue clara: no se pueden excluir a los animales
Las reglas de propiedad horizontal no pueden excluir de forma absoluta medidas razonables que permitan a estos últimos (los animales) habilitar esos espacios de manera segura.
Entonces, la sala falló a favor de Moyano (quien pudo dejar la malla) y dejó varias consideraciones. Una de estas fue un llamado directo a los conjuntos residenciales: “Deben garantizar el acceso y uso razonable del espacio a los animales de compañía”.
Para las ciudades, indicó que no pueden ser hostiles con los animales y propuso la idea de que dejen de ser antropocéntricas (centradas en los humanos), sino que haya una mirada que incluya a las especies. También exhortó al Ministerio de Vivienda en aras de que expida una reglamentación que no sea excluyente con ellos.