Johanna Moreno convirtió el dolor en una causa: así nació el balón púrpura
La periodista y creadora de la iniciativa habló sobre sus batallas personales y cómo el deporte se convirtió en una herramienta para promover el respeto y las masculinidades conscientes.
Ese balón púrpura no solo rueda en una cancha. También carga historias, heridas y un mensaje que busca transformar la forma en que se entiende el respeto y las violencias cotidianas. Detrás de esa iniciativa está Johanna Moreno, quien convirtió experiencias personales difíciles en una apuesta social desde el deporte.
En Noticias RCN, Moreno habló sobre el origen de la carrera púrpura y del balón que hoy se ha convertido en símbolo de rechazo a las violencias.
“Constantemente se piensa que por salir en televisión y por tener un rol profesional televisivo mi vida es una vida plena y óptima, pero no saben que nada más ajeno a esa realidad”, afirmó.
La periodista relató que, tras separarse cuando su hija tenía apenas tres meses de nacida, ha enfrentado durante más de una década procesos judiciales y situaciones personales complejas.
“Hoy mi hija va a cumplir 13 años y yo estoy siendo convocada todavía para defender mi libertad, porque están pidiendo 12 años de cárcel”, aseguró al referirse a un proceso por supuesto fraude procesal.
El deporte como salvavidas
Moreno explicó que, en medio de esa situación emocional, encontró apoyo en su hermano, quien la impulsó a enfocar su energía en un proyecto social y deportivo.
“Me dijo: ‘Tú necesitas ocupar la mente distinto, no puedes seguir así’”, recordó.
Así nació la carrera púrpura, una iniciativa que comenzó con cerca de 50 personas y que hoy, según contó, acompaña a más de 182 atletas en formación.
Sin embargo, sentía que hacía falta un símbolo capaz de llegar a más personas. Fue entonces cuando apareció el balón púrpura, inspirado en el color morado, reconocido internacionalmente como símbolo de rechazo a las violencias.
“Un balón que no solo rueda, también educa”, expresó.
“Todo lo que no es buen trato es maltrato”
La iniciativa también busca generar conciencia sobre las formas de relacionamiento cotidiano y promover masculinidades conscientes desde la infancia.
Moreno destacó la importancia de educar emocionalmente a niños y jóvenes para construir relaciones más sanas y libres de violencia.
“Todo lo que no es buen trato es maltrato”, afirmó, frase que hoy hace parte central del proyecto.
Además, aseguró que desde la fundación No Más Voces Silenciosas trabajan para que los niños “crezcan sin miedo” y para que las mujeres no tengan que callar situaciones de violencia.
“Voy a dejarle a una Guadalupe consciente, a una Guadalupe que no vive desde el resentimiento”, dijo al hablar de su hija.
La periodista concluyó que el balón púrpura hoy sigue rodando no solo en escenarios deportivos, sino también “en la conciencia de quienes entienden que el cambio empieza desde lo cotidiano”.