Juan Pablo Sánchez, el ‘Topito’ colombiano, cumple su sueño de formarse como rescatista
Tras el sismo del pasado 10 de agosto, Juan Pablo se puso manos a la obra para ayudar a los pereiranos afectados por el movimiento de magnitud 7,4.
Shirley Salazar
02:56 p. m.
A sus 13 años, Juan Pablo Sánchez, conocido como el ‘Topito’ de Colombia, es uno de los rostros de la ola solidaria que inundó Pereira tras el sismo de magnitud 7,4, registrado el 10 de agosto.
Junto a cientos de pereiranos estuvo removiendo escombros, reuniendo ayudas y repartiéndolas entre aquellos que lo perdieron todo y, en los últimos días, viajó a Bogotá para participar de un curso intensivo de rescatistas, en la estación Bicentenario, del Cuerpo Oficial de Bomberos de la ciudad.
En diálogo con Noticias RCN reveló: “Antes del terremoto, no había encontrado una vocación, pero entendí que el sentido de mi vida era rescatar a otras personas”.
El momento que lo cambió todo:
Juan Pablo se encontraba en su casa, junto a su madre, cuando Pereira fue sacudida por el mayor sismo de los últimos años. Tan pronto como la tierra dejó de moverse, corrió a casa de su abuela, para ver cómo se encontraba y, de regreso, un tío le mostró imágenes del barrio Providencia.
“De una comencé a alistarme, tomé algo de dinero y le dije a mi mamá que estaba decidido a ir”. Ella se negó, pero, en un descuido, Juan Pablo salió de su casa y se presentó, listo para ayudar, en Providencia.
Al llegar, parecía el mismo “infierno. Había gente corriendo por todos lados, llorando, ambulancias para arriba y para abajo, casas derrumbadas, una nube de polvo gigante, cadenas humanas… caminando encontré la casa de Doña Leticia, la comunidad estaba retirando los escombros y les dije que, en lo que necesitaran, estaba dispuesto a ayudar”.
Al principio se mostraron reticentes, pero él, ante la gravedad de la situación, decidió insistir y, con el tiempo, demostró estar preparado para ayudar a quienes lo necesitaban.
Su mensaje para otros niños es claro: “Que no lo restrinjan. Si ustedes tienen una meta o un sueño, persíganlo. Por más que piensen que la vida les está diciendo que no son capaces, demuéstrenles a todos que van a cumplir sus sueños. Hay que obedecer a padre y madre, pero no pueden dejarse tomar ventaja, ni restringir en todo sentido. Lo que quieran hacer, sus sueños, cúmplanlos, ejecuten”.
Juan Pablo está cumpliendo sus sueños y empezó a formarse como rescatista:
En Bogotá, Juan Pablo empezó su formación como rescatista: “Me encuentro en Bogotá, supe lo que es andar en avión, y me están ayudando a cumplir mi sueño, me están entrenando para ser rescatista. Este es un regalo muy hermoso”.
Su madre, Johana, lo describe “todo un personaje” y dice sentirse “orgullosa, feliz por todo lo que le está pasando y estoy agradecida con quienes nos han colaborado, en que este niño haga sus sueños posibles, especialmente a la doctora María Irma”.
Al pequeño Juan Pablo nada le queda grande. Lo demostró tras el sismo que cobró la vida de 335 personas y, hasta poder llevar el uniforme, seguirá trabajando en redes sociales, desde donde lleva un mensaje de unidad nacional:
“En mi primera entrevista me preguntaron por qué había querido ayudar y yo les dije: ningún colombiano puede dejar solo a su país. El mejor aliado de un colombiano es otro colombiano. No somos como los demás, somos hermanos, familia, así no haya sangre de por medio. Si un colombiano está herido, todos salimos en su ayuda”.