¿La ausencia de diálogo diplomático está profundizando la crisis arancelaria entre Colombia y Ecuador?
Analistas invitados a La Mesa Ancha señalaron que la decisión del presidente ecuatoriano refleja un estilo de negociación inspirado en la política de Donald Trump.
La crisis arancelaria entre Colombia y Ecuador fue uno de los temas centrales en La Mesa Ancha de Noticias RCN. El debate giró en torno a las decisiones del gobierno ecuatoriano de imponer restricciones comerciales, lo que generó la respuesta inmediata de Colombia con el anuncio de nuevos aranceles.
La ministra de Energía y Ambiente de Ecuador aseguró que su país prioriza la seguridad en las fronteras, la balanza comercial y la seguridad energética. En ese contexto, advirtió que la tarifa de transporte del crudo colombiano por el Oleoducto de Crudos Pesados (OCP) tendrá reciprocidad en el caso de la electricidad.
Un estilo de negociación “a lo Trump”
Analistas invitados señalaron que la decisión del presidente ecuatoriano refleja un estilo de negociación inspirado en la política de Donald Trump: medidas sorpresivas, amenazas y posteriores negociaciones que buscan réditos políticos.
El experto Andrés Hernández, director ejecutivo de Transparencia por Colombia, coincidió en que la falta de canales diplomáticos agrava la crisis y convierte diferencias ideológicas en un problema comercial. “Mientras no se restablezcan los canales diplomáticos, difícilmente habrá una resolución por la vía de los aranceles”, afirmó.
Riesgos para la seguridad energética y liderazgo regional
Los panelistas advirtieron que Ecuador podría arriesgar su seguridad energética en medio de esta confrontación, mientras que Colombia enfrenta el reto de mantener su liderazgo regional.
Según el análisis, las tensiones reflejan también un efecto político: la influencia de Washington en la región y la presión sobre gobiernos que buscan alinearse con Estados Unidos.
El presidente Gustavo Petro, que había intentado asumir un papel de liderazgo en organismos multilaterales, enfrenta ahora un escenario adverso, con países vecinos que cuestionan su capacidad de gestión y con un comercio bilateral en riesgo de fractura.